martes, enero 05, 2010

las agujas del ahora

Nuevamente, no hay nada al final del cigarro
Sólo el presente que se mutila
Para matar al pasado,
Con el que carga en las horas
De desesperación,
Como un niño que sufrió perder su pecho
Y en el suelo muerde las agujas del ahora

miércoles, diciembre 30, 2009

Huída

Desde que tus horas ya no son las mías
El tiempo es mi peor enemigo
Pues me ataca con sus tres frentes:
El presente me clava sus lanzas
Y me obliga a la retirada,
El pasado es una emboscada
En medio del desierto florido,
El futuro es la derrota
Lejos de tu hogar.

Me avergüenzo de escuchar
El viento entre los álamos
-Don plácido de la presencia inmediata-
Pues he profanado el instante
Dándole mi espalda

Y es que mi tristeza es la huída
De tu ausencia
Y tu ausencia son tus horas
Amputadas de las mías

martes, diciembre 29, 2009

Fuera del tiempo

(Escrito el 10/11/09)

I

Y he aprendido a sentir,
En el vórtice de lo oscuro.

Observando el espectáculo de mi tiempo
Me sorprendo fuera de él

El pasado -guepardo imponente-
Se abalanza sobre mi instante fugitivo
Y mientras sus garras desgarran
A mi fatigada gacela
Explota la dinamita de su estómago

Y cubierto en sangre,
Me descubro fuera del tiempo

Pero ya no es la eternidad;
Es la oscuridad
Donde no se observa movimiento

O quizás es tu eternidad
Que se despliega dialéctica
Que se afirma y luego se niega
Y porque se niega luego se afirma

II

Cuando luchaba por darte mi todo
Preferiste la sangre,
De mi cráneo partido...
Por las trituradoras que interpusiste
Entre mi dolor y tu miedo

Cuántas veces me abalancé contra ellas
Para reconocer tu rostro
Detrás de ese velo afilado.
Para conocer al jinete
De tus veloces palabras

Pero el velo fue piedra
E indómitos galopaban los caballos,
Azuzados por el temor
A la avalancha de miradas

Yo forjé palabras, llenas de tiempo:
Las novedades más antiguas.
Tejí un vacío con sílabas
Creyendo que era el cielo

Mas nunca se sabe qué dicen las palabras
Hasta que sus referentes se trizan
Como jarros de mierda,
Cuyas esquirlas hay que tragarse
Para rasgarse el vientre y volverse sabio

Hoy vi a una flor ahogarse
En la orina de un cerdo; era amarilla.
Los pétalos se quemaron
Pero el tallo aprendió a ser hombre

III

Y he aprendido a vivir
En el vórtice de lo oscuro:
Donde la vorágine reposa
He conocido el perdón

He desplegado las velas
De una barco que navega sin viento,
Sin explicaciones ni inquisiciones,
Removiendo las aguas
Del pantano de tus culpas

Hoy vi a un jardinero acariciando los espinos;
La sangre de sus manos los transformaba en flores.
Sonreía: me dijo que había perdonado a su madre
Por haberlo traído al mundo.

IV

Y he aprendido a morir
En el vórtice de lo oscuro.
Sentado fuera del tiempo
Anhelo diluirme del espacio

Hoy vi a la muerte engalanada de belleza;
Me dio un beso y regalándome su rostro
Comprendí el absoluto:

Hagamos el amor, te digo,
Una última vez.
Hagamos el amor y regresemos al continuo,
Sumergiéndonos en la nada que tanto temí
Y ahora quiero compartir contigo,
Fuera del tiempo y del espacio.

Llenemos nuestras nadas con nuestros cuerpos
Y regresemos al vacío de donde salimos.
Pongámonos cinturones de dinamita,
En tu cintura, en mi espalda, entre tus piernas

Y que el orgasmo sea el portal hacia el silencio
Y que la carne explote en todas las direcciones
Y que los fluidos se mezclen con el fuego y el polvo
Y que mis libros ardan en los escombros
Y que de nuestra espuma nazca afrodita

La diosa en donde lo divino y lo demoniaco
Se mezcla sin escándalo,
La bestia de cuyos tibios pechos
Maman Eros y Tánatos

No vivamos en el fragmento
Hagamos del dolor, la sabiduría y el perdón
La semilla de la divinidad
Que brotará hermosa y terrible
En medio de nuestros cuerpos,
Unidos y muertos,
Atravesados de nada
Y fuera del tiempo


sábado, diciembre 26, 2009

Segunda persona singular

¿Por qué ya no aparece la segunda persona singular en las líneas que despacho?

-------------------------------------------------------------------- (Debe ser)

--------------------------------------------------------------------(Que ya no)
---------------------------------------------------------------------(Existes)
-----------------------------------------------------------------------(Allá)
Y te quedaste esculpida en la primera persona singular.

jueves, diciembre 24, 2009

Natividad sin ti

La vida no nos quiere pero no puede vivir sin nosotros somos su única ocupación y no tiene miedo sabe que la aceptamos haga lo que haga y hace lo que hace con sumo desinterés como jugando a inventar juegos una noche en que no hubo nada más que hacer: nos lanza migajas durísimas rellenas de nada y estudia los efectos de la ingestión repentina e inesperada del relleno pues le provoca risa. Ja. Ayer le corté tres patas a una araña fue cuando más utilizó las otras cinco.

Un día se aburre de divertirse con tales boberías y nos mata y no importa porque siempre quedan más de los que ocuparse: es lo que más fastidia al funcionario de registro civil que emite partes de defunción a las nueve de la mañana mientras en su casa lo espera el aburrimiento de tener que divertirse jugando a inventar juegos en donde la existencia de esta carne es el juguete que nadie compró para navidad.

domingo, diciembre 20, 2009

No pasó nada, excepto yo

Está amaneciendo
Y no es el mundo el que surge de la nada.
Flota en la opaca luz, en el canto de los pájaros,
En el fresco que me rodea
La oportunidad de preguntarme qué hago aquí.
Pero sólo ronda eso; es la oportunidad, no aún la pregunta
Y no voy a aprovecharla.
Puedo preguntar, puedo encerrarme
Mientras se abre el día,
Mas la luz ya me abrió: veo cosas, personas
Que empiezan a moverse;
Y tuve la oportunidad de preguntarme qué hago aquí
El alba me la ofreció de improviso y la miré,
La contemplé como ese pájaro que se mueve
Indiferente; que no me teme pero que jamás
Va a posarse en mi mano si se la extiendo.
Aletea un rato, ya no tiene nada que hacer aquí, se va.
Yo me levanto, quiero prepararme el desayuno:
La oportunidad de no deberle nada al asombro, que no llegó

La tostada quemada tiene el sabor a la tristeza de comprobar
Que cada vez que te intuyo, se me cae la boca
Con la que pensaba cantarte.

Cenizas

Las cenizas de este cigarro que dura tan poco
Me recuerdan lo que seré cuando la aplanadora del tiempo
Cumpla conmigo su trabajo.
Ojala que de mi tumba germine una hermosa planta de tabaco,
Que será cigarrillo y que será ceniza,
Y que te recordará a ti también
Lo que serás cuando la aplanadora del tiempo
Cumpla contigo su trabajo.

viernes, diciembre 04, 2009

El sufrimiento es la sangre de la lucidez

El sufrimiento es la sangre de la lucidez
Que hincha mis ojos
Que revienta mis venas
Para lavarme la vista,
Aunque la hemorragia me tire al suelo
Y conozca el sabor de la tierra.

Antes tomaba la leche
Del pecho del mundo,
Mas sus brazos me soltaron
Y lloré todo lo bebido

Ahora soy los pedazos
Que luchan por no esparcirse
En la corriente del continuo;
Afán odioso de mantener la vida,
Que resiste el caudal del río.

Antes era la jarra rota y mal pegada
Que somos de nacimiento, y hacía
Aquello de lo cual todos nos creemos capaces;
Yo, como tú y como él,
Vertía mi sangre en las fontanas del mundo
Y en jarras como tú y como ellos,
Creyendo encausar mis actos
Por la boca de mi voluntad.
También creía recibir tu sangre,
Nutricia como leche de madre

Pero cada acto humano es el temblor
De quince mil fragmentos
Que derraman nuestra vida por los intersticios.

Apostamos por nuestra unidad, por nuestra consistencia
Creemos en el trasvasije prolijo de nuestra vida al mundo, al otro
Pero no: cada inclinación de la jarra deja un charco de treinta mil gotas
Y la tierra oscura en donde somos, se erosiona
Y la delgada cerámica se corroe
Y nos quebramos
Y la hemorragia nos lava la vista
Y escribimos que,
El sufrimiento es la sangre de la lucidez

lunes, noviembre 30, 2009

Avispas-sanguijuelas

No dejo de producir la materia que se transforma en palabra que se transforma
en espejo;
Espejo que toma forma de bofetada-caricia cuando la materia es el rechinar de

mis esquirlas,
Y se reflejan eternidades quebradas y hemorragias
Y los pedazos de un jarrón que se recoge a sí mismo.

Las palabras de ahora giran, no fluyen, giran como avispas al rededor de un

coágulo gigante que logran picar con escaso éxito
Y cuando pican paren espejos sinceros:
Desnudo en el baño
Vestido en la mesa
Vestido en tu cama
Desnudo en tu ausencia.

No dejo de despilfarrar avispas-sanguijuelas que con todo su inevitable,

horrendo aspecto
Succionan la sangre podrida que cultivo
En mis venas
Desde que me inyectaste amor y lo mezclaste con
Polvo de murallas gangrenadas.

Pues soy mi propio médico de pantano
Que no tiene más que avispas-sanguijuelas
Para mantenerse vivo, para seguir siendo médico,
Para ser el vivo que mantiene al médico

Que mantiene al vivo que mantiene al médico

sábado, noviembre 28, 2009

Pulsión de muerte

Esta mañana, una vez más
No amanecí en mi mortaja.
Perdóname, continuo precioso,
No tengo los suficientes huevos
Para ir yo hacia ti.
Te veo todos los días en escenas hermosas
Choques, agua, incendios, sangre;
Trato de poner la máxima atención
En ese instante donde se apaga la conciencia
Y me sumerjo en ti.
Pero no tengo los huevos
Para callarme de una vez.
Eso sí, ten por seguro
Que haré todo por limpiarte el camino
En el cual vienes galopando;
Me destruiré con los vicios de siempre
Manejaré como un desquiciado,
Reiré con sangre en la boca,
Y nadie se dará cuenta que
Lo que hago es un acto de amor;
Porque te amo, te limpio el camino,
Porque tengo la esperanza
De que mañana sí,
No tendré que escribir más
Y amaneceré en mi mortaja.

lunes, marzo 30, 2009

Espejo contra espejo

Espejo contra espejo
Así es el terreno
De nuestro mundo
De nuestros cuerpos

Los infinitos reflejos
Extienden nuestra famélica carne
Y nuestros famélicos pasos
Van de imagen a imagen
De fragmento a fragmento.

Hasta hace poco
Creíamos en el límite.
Hace poco
Vimos nuestra desnudez
Perdiéndose en el infinito

Hasta hace poco
Éramos peces de pecera.
Hace poco
Nos supimos fotones
Entre espejo y espejo.

La infinita fragmentación
Es la develación de nuestros días:

Pues el cosmos es la arbitrariedad
Con la que vida y muerte
Pueden darse en una misma carne
Por la que espejo contra espejo
Es contradicción que a todo subyace.

lunes, diciembre 08, 2008

El problema del sentido: latencia y presencia, razón suficiente y superación

El planteamiento de la pregunta por el sentido, no ha sido algo propiamente hecho a lo largo de la historia de la filosofía. Las preguntas filosóficas nacen a raíz de grandes problemas que la mente filosófica procura abordar a través de su planteamiento, pero estos problemas nacen a su vez debido a la experimentación de algo que necesita ser preguntado y en lo posible respondido. Todo lo que una época histórica no necesita preguntarse en forma sustancial (ya sea porque no le interese o porque las respuestas sean dadas en formas de mitos, ciencia, religión, etc.), suele pasar de lado a la filosofía; pues ésta se aventura y se ha aventurado siempre en los terrenos en donde falta algo que a la vez se muestra como faltante; aquello que se muestra (llamado de diversas formas a lo largo de la tradición filosófica: naturaleza, logos, ‘lo que es’: tò ón, etc.), necesita ser explicitado por el logos o el dia-logos que mana del filósofo. El hueco que queda cuando aquello que se muestra aún no es explicitado constituye el escenario en donde la tragedia del filosofar se desarrolla; son los terrenos yermos que dejó la despedida del mito y que el logos filosófico, como un Hércules que se enfrenta a una ingente tarea, ha procurado habitar de forma satisfactoria.

Aunque en la antigüedad no se haya planteado la pregunta por el sentido como tal, si se hizo la por el ser y todo lo que lo rodeara. Parménides, con su ser único, inmutable e indivisible; Sócrates con el elemento ético y humano en el centro, buscando dialécticamente las definiciones y los universales; Platón y su teoría de las Ideas, que pone como modelo absoluto para todo lo existente, una realidad Inteligible externa al mundo de los sentidos; Aristóteles, (desglosando toda la filosofía precedente) reconciliando al ser con la realidad sensible y a la vez cotejando con la sabiduría como la ciencia de las más altas causas y principios. El pensamiento antiguo aquí muy resumido, significó un florecimiento enorme en lo que hemos dicho de las preguntas filosóficas: preguntan lo que hace falta preguntar. Los griegos como padres de la filosofía, al ser los provocadores y espectadores de la caída del mito, se encontraron con mucho que se mostraba digno de explicitación a través de la pregunta, y de este modo realizaron un inmenso aporte a la filosofía; por lo cual siempre notamos que el pensamiento ulterior, hace referencia en alguna manera a la filosofía griega. Sin embargo, en esta época histórico-filosófica, no encontramos la pregunta por el sentido planteada como tal.

Con la caída del Imperio Romano de occidente, se inicia la Edad Media y ello trae consigo una serie de consecuencias para la filosofía. El cristianismo se sobrepone a las demás religiones oficiales y paganas para imponer su hegemonía y llevar la palabra de Dios por todo el mundo europeo (y luego al mundo entero). Constituyéndose de esta manera una época teocéntrica, la cual relega los conocimientos en la ortodoxia eclesiástica, incluyendo entre estos conocimientos a la filosofía. Filosofía acorralada al servicio de la religión, al trabajo hermenéutico sobre una verdad ya revelada, ya explicitada, pero un tanto oculta; o a la sistematización de un saber racional de inspiración y fuente griega, pero que necesariamente debe empalmar con la verdad revelada. Este último servicio que presta la actividad filosófica medieval revive la doctrina de Platón en el neoplatonismo, Plotino y San Agustín; y la de Aristóteles en la escolástica, siendo su principal representante Santo Tomás de Aquino. En todos estos intentos eclécticos que devuelven al hombre a un pensamiento no puramente racional, no hallamos por ninguna parte la pregunta por el sentido planteada con propiedad.

La época moderna comienza a despuntar en el Renacimiento, en donde el pensamiento se vuelve antropocéntrico con pensadores como Maquiavelo, y el tema político se aborda con una vitalidad que no habría sido posible en la edad media; sin embargo, no es hasta Descartes cuando se establecen los cimientos del pensamiento, el hombre y la actitud moderna. Con él, todo lo anterior es desechado y se comienza a pensar de nuevo; es aquí donde la autoafirmación del sujeto prepondera por encima de cualquier dogma, revelación u orden preestablecido. No obstante, en Descartes tampoco hallamos la pregunta por el sentido hecha como tal.

¿A que se debe esta ausencia de la pregunta por el sentido en la vasta historia del pensamiento filosófico desde la antigüedad hasta Descartes? ¿Es acaso una deliberada negligencia o más bien se debe a algo que está presente antes de todo filosofar? Habíamos dicho que la filosofía se pregunta por aquello que hace falta preguntar, pero que a la vez se muestra como faltante. En este breve recorrido por la historia de la filosofía, encontramos que cada uno de los terrenos abordados han sido terrenos que se han necesitado abordar, debido a la ausencia primigenia o a la caída de lo precedente.

La razón por la cual el sentido no ha sido problematizado, resulta ser precisamente la presencia inmanente de éste en todas las épocas dichas. Con la caída del mito, el sentido no comenzó a hacer falta; y lo que haya hecho falta de aquel, fue completado indirectamente a través de las otras problemáticas filosóficas más urgentes: en la fusij estuvo solapado el sentido, en la idea lo estuvo y en la ousia también lo estuvo. Con la caída del orden político dado por el imperio romano y el simultáneo auge del cristianismo, quedó mucho terreno vacío, y la religión justificada por un pensamiento filosófico-teológico, se encargó de llenarlos; no obstante, el sentido en este tránsito no figuró como algo perdido y si algo se perdió, estuvo también solapadamente recuperado a través de la religión. Incluso en la época arcaica podemos notar –desde los plateamientos de Mircea Eliade- que el sentido se hacía presente en arquetipos que poseían el sentido; y en la repetición de los rituales y costumbres dados por estos arquetipos, el hombre arcaico se hallaba imbuido en el sentido. Por lo tanto, si la pregunta por el sentido no fue algo propiamente abordado, se debe a que éste se ha hallado presente y sin dificultades en todo el pensamiento antiguo, y no sólo en el pensamiento, sino que a atravesado existencialmente todos los aspectos en donde hallamos esfuerzos humanos. Si analizamos más detenidamente este hecho, notamos que el sentido fue algo tan incuestionadamente presente, que incluso la filosofía misma se constituyó como una fuente de sentido, como un eros que pretende alcanzar lo más preciado para el hombre. Un claro ejemplo de esto es Sócrates, el cual encontró una fuente de sentido tan relevante en el vivir filosóficamente; que fue capaz de morir debido a la intransigencia de sus principios. Sin embargo, esta tan incuestionada presencia del sentido, provocó que el filosofar mismo no se dedicara a su problematización.

A pesar de que el sentido se ha dado de esta forma y ha sido algo inmanente al hombre y a su historia, en independencia de la filosofía e incluso del pensamiento en general, el planteamiento del problema del sentido deja de ser algo pospuesto como tal a partir de Leibniz con su “principio de razón suficiente”. El cuál dice: Nihil est sine ratione. “Nada es sin fundamento” ¿pero en que se diferencia este principio, de las formas indirectas de abordar el sentido en la época arcaica, antigua y medieval? Pues precisamente en que el principio de razón suficiente como proposición del fundamento, versa directamente sobre el fundamento de los entes. Nada es sin fundamento, todo lo que “es” posee fundamento. En esta forma de proponer, el sentido ya no va solapado en arquetipos ni dioses ni metafísica clásica, sino que viene dicho como fundamento. Pero para entender la relación que tiene “el fundamento” con el problema del sentido, hay que tener en cuenta que la época moderna, se perfila desde Descartes como una nueva actitud humana, en donde el emplazamiento de los objetos frente al sujeto -en tanto objetos emplazables y sujetos capaces de emplazar efectiva y suficientemente a los objetos- es el pilar de aquella nueva forma de ver el mundo. Es por esto que no resulta difícil comprender como la noción general y extensa de sentido pudo reducirse al fundamento de los entes y a los entes como objetos. Pero ahora, fuera del intento de comprensión histórica de esta reducción, nace una pregunta crítica ¿debe el problema del sentido reducirse a esta proposición? Antes de abordar esta pregunta como tal, hay que profundizar un poco más en el principio de Leibniz.

El principio de razón suficiente se constituye en un primer estadio como principio ontológico, el cual rige la realidad misma de los objetos en independencia del sujeto. “Lo que allá afuera es, posee en todos los casos una razón de ser: nada es sin fundamento”. Sin embargo, esta razón de ser queda delimitada en sus características. Es ante todo una “razón suficiente”, es decir, algo que fundamenta suficientemente las cosas que son, y esta “suficiencia”, para la mentalidad moderna ronda en torno a lo razonable, a aquello que satisfactoriamente (ya sea lógica y/o empíricamente) da cuenta de los entes. No obstante, este “dar cuenta” no lo realiza la realidad misma; es el sujeto el que tiene que efectuar la operación racional de dar cuenta del fundamento de los objetos. Por esto es que el principio de razón suficiente también tiene un estadio epistemológico. Es principium redenddae rationis. Rationem reddere significa: volver a dar el fundamento. Es así que el sujeto vuelve a dar cuenta verdaderamente de aquello que ya de por sí, fundamenta a los entes.

Este estadio epistemológico pareciera darse secundariamente y sin intervenir en el ontológico, pero la modernidad cartesiana lleva la auto-afirmación del sujeto hasta el punto de transgredir el primer estadio. De esto resulta que aquello de lo cual un sujeto de pensar riguroso no puede dar cuenta racionalmente, queda desmerecido de status ontológico y se llega a desconocer su objetividad. El principio de razón suficiente es principium reddendae rationis, no como accesorio secundario del nihil est sine ratione, sino como el criterio mismo para que el fundamento que se vuelve a dar sea fundamento de una realidad efectiva.

Hasta estos dos estadios llega el principio de razón suficiente en la modernidad, y hasta estos dos estadios llega su “homologación” con el problema del sentido. Pero este principio en modo alguno, llega hasta el sólo planteamiento filosófico. La decantación imperceptible de este principio, va a ser parte esencial de la actitud del hombre moderno. Un hombre calculador que busca abarcar progresivamente cada uno de los entes. Esta ambición se va a ver cumplida en el desarrollo de la ciencia moderna, la cual a través del preguntar los “porqués” los “cómo” y los “cuándo” de los entes particulares, de los objetos científicos, va a cumplir con el deseo de abarcarlos suficientemente. Y será la técnica la que se encargará de llevar los alcances de la ciencia, a la humanidad tecnocrática; que a través de la tecnología dará forma y estabilidad al dominio que pretende ejercer sobre los entes; puesto que la ciencia entendida desde los efectos que desencadenó la aplicación en todo ámbito del principio de razón suficiente, es antes que un saber, un dominio.

¿Pero hasta que punto este despliegue llega a constituirse como sentido?

En un cuento de Kafka llamado “la obra”, un topo narra en primera persona el desarrollo de una magnífica y perfecta fortaleza subterránea construida por él mismo. Su accionar técnico y prolijo lo ha llevado –gracias a la constante calculación de las funcionalidades, conexiones y peligros de los túneles que va a construir- a la realización satisfactoria de la obra. El cuento hasta este punto parece una alegoría del principio de razón suficiente. Nada de lo que el topo construye carece de fundamento racional: Nihil est sine ratione. Sin embargo, el desarrollo del cuento nos empieza a mostrar que el topo se halla en una situación de constante angustia a causa de los cuestionamientos suficientes que la obra en su esplendor máximo, le va exigiendo cuestionar: “¿qué pasa si entra un invasor? ¿Debo poner un guardia? ¿Debo cerrar algunas salidas?”. El topo, a pesar de haber llevado al esplendor su obra, se encuentra en plena realización, en plena marcha, construyendo una obra con la que no ha hallado verdadero sentido; si en algún momento el topo halló sentido en la construcción de la obra, ese sentido se transforma en la angustia y el agobio que ocasiona convertirse en un esclavo del principio de razón suficiente. “la relación entre el ingente trabajo y la seguridad real, al menos hasta donde soy capaz de percibirla y de beneficiarme de ella, no sería favorable para mí” ¿por qué no es favorable para él? Pues porque esta ingente labor ha perdido el sentido, quedando tan sólo razones suficientes para decidir entre construir un túnel más o no, entre poner un guardia o no, entre hacer una cosa u otra, pero careciendo del sentido que tendría que tener hacer la obra.

Ahora ya cabe hacerse la pregunta ¿debe el problema del sentido ser reducido al principio de razón suficiente? El ejemplo del topo –el cual es una alegoría del hombre contemporáneo abrumado en la cúspide de los triunfos de la modernidad- demuestra que el sentido no puede ser reducido a este principio: pues justo donde acaba el estadio ontológico-epistemológico del principium rationis sufficientis, se halla la carencia de un tercer estadio. El estadio existencial. El principio de razón suficiente en su incesante obsesión de dominar los entes particulares, mediante una razón que sea capz de responder los “porqués” los “cómo” y los “cuándo” de aquellos entes, deja de lado este tercer estadio en el cual la existencia misma (con toda la actividad, el hacer y el decidir que implica existir) es justificada más allá de una fundamentación de los entes, en donde el sentido mismo nos atraviesa y nos nutre más de los límites racionales del principium. Es por todo esto que el sentido no halla hogar en un principo como el principio de razón suficiente. La historia nos permite afierma que las consecuencias humanas del máximo despliegue del principio, se han constituido como las principales fuentes de sin-sentido: las guerras mundiales, los daños de la ciencia y la técnica; túneles que se van desplomando a medida que la obra se agiganta ¿cómo se supera el principio, ahora que nos damos cuenta que su ramificación voraz acaba por despojar de sentido a aquello en lo que se instala?

Filosóficamente, el principium rationis sufficientis ha sido superado. Según Jaspers, es con Nietzsche que se impone la auto-producción del hombre como instancia para hacerse cargo del sentido, dejando éste de ser algo dado ontológicamente y racionalmente limitado. Es con Kierkegaard que no se busca definir al hombre por género y diferencia específica, haciéndose más bien hincapié en el hombre de “carne y hueso”, que existe, sufre, se angustia, está destinado a morir y debe vivir con el peso de todo aquello. Y es con Heidegger y Jasper que todo esto es reunido, situando al hombre en la existencia que debe proyectar su propio verdadero sentido, a la vez que se hace cargo y asume todas las condiciones existenciales que lo limitan. Esta superación, desecha en un principio la idea estática del sentido que lo concibe como algo universalmente dado, y la reemplaza por la proposición dinámica del sentido como algo que el “hombre existente” debe buscar y hallar por sí mismo

Pero a diferencia del principio de razón suficiente, la superación filosófica de éste, no ha decantado en la actitud de una nueva humanidad. Hoy en día vemos a los mismos hombres abrumados en la vorágine de la técnica, en la permanente interpelación-exigencia que el viejo principio de razón suficiente sigue provocando en la humanidad; vemos a topos que en la cúspide de la gran obra, hallan el sin-sentido morboso del inmenso absurdo que los rodea ¿será que la razón suficiente llegó para instalarse hasta que el inmenso cáncer tecnocrático, termine por destruir por completo el sentido y la espiritualidad?

Las propuestas están hechas. Diversas teorías del sentido se perfilan indicando los rumbos que pueden superar el dominio del principium rationis sufficientis. Con Heidegger se apunta al Ser, de manera que el sentido es experimentado en un saber de éste, que permite al hombre sostenerse en la existencia y en la manifestación de los entes. Con Deleuze el acontecimiento es visto como una instancia que quiebra el buen sentido, mediante la aparición de un objeto paradójico en el entrecruzamiento de cadenas causales, el cual en su sin-sentido se ofrece como peculiar fuente de sentido. Con Weischedel se apunta a un “cómo-sí” Dios existeria, el cual desde su posición originaria y última, fundamenta a todo lo que en la cadena de sentido le sigue. Sin embargo, las teorías son sólo indicaciones y las indicaciones sólo indican a aquello por lo cual se esmeran en indicar. Es labor del hombre y sólo del hombre, el juzgar si el sentido está siendo indicado por alguna de sus teorizaciones y hacerse cargo de una vez por todas del problema del sentido.

sábado, octubre 04, 2008

Fantasías animadas de ayer y hoy

¿Qué sucede si somos espejos,
Mirándonos al espejo?
La locura multiplicada al infinito,
Se transforma en la normalidad de la repetición

La cultura es la aguja ensangrentada
Que fue aplastada y esparcida.
Es el espejo que se miró al espejo
Y creyó en cada uno de sus reflejos

El viejo y corrosivo dilema
Será siempre la última novedad.

El primer paso que dio el hombre
Será igual al último.

Y mientras tanto
En la ilusoria hilacha del tiempo
En el despliegue infinito de la historia
Somos la misma aguja que se hiere.

Hasta ahora, el mono no ha hecho sino una cosa:

Esparcir la punzante simplicidad
De la Única intriga
Fragmentándose en ser humano.

domingo, agosto 31, 2008

Misterio risotológico

La risotología es una ciencia antigua

Que se instauró como tal en el primer congreso de risotología

En el año ocho antes de yogurt

-

Todos los risotólogos se reunieron en un salón con sillas

Y no emitieron ningún ruido.

Inmediatamente

Convinieron en que jamás se debía hacer un congreso de risotología

Ni siquiera ese que estaban haciendo.

-

POR LO TANTO

-

Salieron corriendo con frenesí y brazos al aire

Y sus cabezas chocaron unas con otras

Y murieron al instante,

Y se evaporaron a la velocidad de la luz

Y se hicieron mierda

Y el salón con sillas se redujo a una bola de medio centímetro cúbico

Y aconteció el big-bang

Y –al parecer- este universo.

-

Y aquí estoy yo hablando de esto

Y no sé de donde chucha salí.

sábado, agosto 09, 2008

Una vieja melodía de Charlie Parker.

Una vieja melodía de Charlie Parker. Sí. A una vieja melodía de Parker sonó esa tapita de bebida cuando cayó en la desolada calzada de la Avenida Capitolio. La habrá dejado caer un descuidado transeúnte; o tal vez quién sabe, el mismo Dios (cualquier Dios que se le ocurra) la puso ahí cuando nadie miraba. Introdujo la tapita ex nihilo, con Charlie Parker y todo. Dicen que el destino no existe, que son inventos de los estoicos y que lo que rige los sucesos del cosmos es el puro azar. Sí, sí, de acuerdo, pero la diferencia entre el destino y el azar es el puro nombre. Que haya un código preinscrito por ahí, donde se indiquen todos los sucesos del universo, también es parte del azar. Si el desorden y la aleatoriedad se expanden hasta el infinito, se convierten en el más irreprochable orden y determinismo. Con lo que me gustaba a mí Charlie Parker… Lo único que está claro, es que el destino-azar se materializó en la tapita-Parker, como la absurda causa que era necesaria para que yo cruzara la calzada y me atropellara el camión, y ese niño viera mi materia gris desparramada por el pavimento, y el mismo niño decidiera treinta años después apretar el botón rojo, que soltaría la bomba, en respuesta a la cual los otros niños soltarían sus bombas, quedando de todo eso no más que cucarachas sobre la faz del globucho.

viernes, julio 04, 2008

La risotología

Ahí donde termina la repulsión
Comienza la risotología
Ahí donde lo insoportable lo sostiene todo
La risotología se asoma
Ahí donde la mierda se solidifica
La risotada apela a un logos

Y ya no queda más que desparramar risotadas
En la plenitud de la mierda
Desparramar risotadas seriamente
Lo único serio al fin y al cabo
Tan serio, que se risotea a sí mismo

El perro desparrama mordiscos sobre todo
El perro es parte de todo
El perro se mordisquea a sí mismo
El perro caga mierda
El perro es una mierda
El perro es parte de la mierda

(Ayer pisé mierda, o lo que es exactamente lo mismo: fui pisado por mierda)

El risotólogo es ese perro
Perro que muerde, no ladra
Perro que ladra, anda puro hueveando
Perro que mordisquea, se alimenta

Güatita llena, corazón contento

Los que andan con la güatita vacía
Y escriben panfletos con ladridos vanguardistas
No se han dado cuenta,
Que el cosmos está hecho de mierda
Y que sólo la risotología
Ha sabido hacerla comestible.

sábado, junio 28, 2008

Descubrimiento risotológico I

El risotólogo ha descubierto
Que la más seria de las seriedades

------------------------------------ES PARA RISOTEAR DE LA CAGADA

Desde los marxianos que sufren y luchan seriamente
Hasta los big-banes, que (¡en serio huevón!) originaron el universo.

El risotólogo es el burgués por excelencia
Pues come burguesas con Ketchup
Es el marxiano por excelencia
Pues come guaguas con Ketchup

Se ha dicho que sufre del intestino espirálico
Y es cierto, sí, (las risotadas, comprenderán)

En todo caso, es muy serio en lo que hace:
Estudiar con minuciosidad, todo aquello que en potencia o en acto
En pichanga o pachanga, en salero o bisagra,
En sífilis o giliglimitis, en risotología o no risotología,
Es fuente de risotadas estruendosas.

Es tan serio en lo que hace, que se estudia a sí mismo
Mediante espirálicos estudios (que se risotean de la cagada).

No, no estudia la risa: (idea volátil)
Estudia el fenómeno de la risotada que se desparrama sobre todo
Estudia el sobre todo en que se desparrama el fenómeno de la risotada
Estudia la risotada que se desparrama sobre el fenómeno del sobre todo
Estudia el desparrama que el fenómeno se sobre todo sobre la risotada (¡Ay!)

El risotólogo sabe de lo que habla:
Mierda ergo sum, sum ergo risotada
Mierda ergo risotada.

Es el que ha descubierto,
Que no hay nada para cagarse de la risa
Sino que hay todo para risotear de la cagada

jueves, junio 05, 2008

La Porquéria

-------------------------------------------------------------«¿Cómo?, ¿cuándo? y adónde?
--------------------------------------------------------------- ¡Siguen callados los dioses!
-------------------------------------------------------------------Tú atente al porque
-----------------------------------------------------------------y no preguntes: ¿por qué

---------------------------------------------------------------------------Goethe-


Se ha descubierto que la RAE, incurre en faltas de ortografía
Porquería -según ella- se escribe con tilde en la ‘i’
Cuando siempre se ha debido escribir así:

Porquéria

“¿Por qué se ha debido escribir así, buen señor?”
Bueno… justo ahí está el problema
Puerco asqueroso
Que revuelves la mierda con tus ‘¿por qué?s’
Y conviertes al mapamundi en una porquéria

¡A la mierda dejémosla tranquilita!
Que por más que le busquemos razones varias
Y la revolvamos con ‘¿por qué?s varios
No hallaremos en ella más que a ella

A mi me basta con ella, misterio sabroso

Todo el resto es porquéria
Que se sobreañade y se deriva de una mierda ultrajada
Por los báculos de la seriedad
Por las líneas del progreso
Por los triángulos de la religión
Por los puntos de la ciencia
Por las recetas de cocina
Por los libros sagrados
Por hermeneutas variopintos

Herramientas, utensilios, procedimientos
Especialistas, técnicos calificados por la NASA
En construcción de porquérias

¿Cómo? ¿Cuándo? y ¿adónde?
Palabritas constructoras
Palabritas centrifugas
Palabritas de puerco con chaleco

Yo prefiero el espiral que describe el guano en su caída

Ustedes no tienen idea lo que vale un puñado de mierda
Un puñado de mierda pura, claro
Ustedes no saben más que ensuciar la caca primigenia
Con los más rimbombantes artificios
¡Y dicen que es paupérrima y desabrida!

¡Prefieren la porquéria!

No tienen puta idea, llorones de la concha
Puercos de laboratorio de toga o levita…

Y ya es muy difícil hallar mierda pura
Es un tesoro esquivo
Cubierto por kilómetros de porquéria

Y cada vez hay menos poetas
Para taladrar la porquéria
Y cada vez hay más puercos
Para esparcirla por el mapamundi

Y cada vez que voy a misa, pillo al cura cagando
Corrección:
pillo al cura chillando

¡Mierda! ahora sí que estoy hecho mierda.

viernes, mayo 23, 2008

Encadenado a la vigilia

Las ninfas me han raptado de mi modorra
Me llaman fauno, y antes yo no las hubiera entendido
Me vendan los ojos y ríen mientras yo gozo de sus manos
Entonces llegan más seres, de todos colores y proporciones
El sexo ya no diferencia a nadie, somos una masa dionisiaca

Se inician las orgías efervescentes,
Desollamientos siguen a las violaciones
Y mutilaciones a los desollamientos
Los senos de la pitonisa son devorados por nueve carneros
El falo de un sátiro es cercenado por las ninfas juguetonas
Y entonces fue anunciado el primer sacrificio.

¡Que sea un fauno, que sea un fauno!
Gritan las voces esponjosas de vino
Y algunas miradas me espetan
Mientras Dionisio mismo dirige el rito

¡Que sea un fauno! Gritan vehementes
Y entre el clamor intenso, uno se abalanza sobre Dionisio
El cual lo baña de vino, con mirada y cuidado paternal

El centauro de ojos blancos, se acerca parsimonioso
Y mientras el fauno es degollado con júbilo,
El viril caballo lo bautiza con su semen.

Y yo que observaba mi primer sacrificio
Supe que no había ni primero ni último

¿Podría la temporalidad macular aquella epifanía de la eternidad?

No, ya no había más que pensar,
La sabiduría era ese exceso
Y la mente es sólo un límite más

Cuando el sacrificio los dejó satisfechos
Y las orgías se reanudaban al rededor
Me lancé frenético al regazo de Dionisio
El centauro de ojos blancos se volteó
Y mientras el exquisito vino del dios me repletaba
Sentí el semen del caballo mezclarse con la sangre de mi cuello.
Sentí una nube que llenaba todo el universo y amenazaba con desbordarlo
Sentí entre los fluidos, la gloria absoluta de disolverme en el infinito

Y no, no morí
Lamentablemente desperté en mi diaria pesadilla
Con un papel y un lápiz esperándome en el velador
Esperándome a que escribiera los sermones
Que daría al día siguiente en la misa del domingo

miércoles, mayo 21, 2008

Un poeta no se baña (mierda ergo sum)

No, no se baña.
Es el único que aprovecha la mierda en su piel

Y es que:
¡La humanidad ha sido muy huevona!
Se ha dedicado a desperdiciar
Montones de mierda en bruto.

Un poeta no se baña y es atorrante voluntario
Un poeta sabe de qué está hecho todo
Las maquinarias, las telenovelas,
Las cadenas de supermercados:
Todo de la misma caquilla

Un poeta es un milesio tardío
¡El arkhe de la naturaleza!
¡Eureka: la mierda!

Todo producto de la misma mierda
Mierda primigenia, omnipresente, incluso cósmica

¿El ser?... no, no es nada oculto ni misterioso, Mr. Martin
Es sólo otra elaborada palabra para hablar de la mierda

Todo es sinónimo de mierda
Aunque usted no lo crea.

Un poeta no se baña y en su no-bañarse ha aprendido
Que todo lo grandioso, lo patético y lo sobrio
Con lo que el hombre se cobija y retuerce
Es resultado
De una anónima manufacturación de la mierda

Sí, exactamente eso:
Un ano anónimo ha confeccionado,
Lo que mi abuela llamaba civilización

La mierda se amasa, se depura, se adorna, se centrifuga
Y luego ¡gualá!... ya lo dije:
Las maquinarias, las telenovelas, las cadenas de supermercados
¡Civilización, civilización! abuelita queridilla


----------------------------------------Todo


------------------------De la---------misma---------Caquilla

¿¡Y porqué entonces un poeta no se baña!?
Pues porque sabe que,
Desprenderse de las heces, es seguir manufacturando
Es decantar la mierda y aportar mierdaderivados

Un poeta no
Un poeta prefiere,
Devolver toda manufactura, a su estado originario

C-------------------A-------------------C--------------------A

Y ya desde ahí, se dedica a simplemente mierdear…

Sí, es cierto, todos mierdeamos;
Pero el único que lo asume
Y emprende la descomposición y desparramamiento
De la cafesosa materia prima
Adivinen quién es po…




------------------------------------------------------------------------*Una advertencia eso sí,
-----------------------------------------------------------------Si usted ve un cochino mierdoso
-------------------------------------------------------------------------Caminando por la calle,
---------------------------------------------------------No piense que necesariamente es poeta


-----------------------------------------Podría tratarse,
---------------------------------De una mierda poco elaborada
------------------------------------¡Quién sabe, quién sabe!

------------------------------------Las usinas de la mierda,
-----------------------------------Por más poetas que haya
-------------------------------Siempre se rodearán de misterio

--------------------------------(UUU! ¿Cómo te quedó el ojo?)