miércoles, diciembre 30, 2009

Huída

Desde que tus horas ya no son las mías
El tiempo es mi peor enemigo
Pues me ataca con sus tres frentes:
El presente me clava sus lanzas
Y me obliga a la retirada,
El pasado es una emboscada
En medio del desierto florido,
El futuro es la derrota
Lejos de tu hogar.

Me avergüenzo de escuchar
El viento entre los álamos
-Don plácido de la presencia inmediata-
Pues he profanado el instante
Dándole mi espalda

Y es que mi tristeza es la huída
De tu ausencia
Y tu ausencia son tus horas
Amputadas de las mías

martes, diciembre 29, 2009

Fuera del tiempo

(Escrito el 10/11/09)

I

Y he aprendido a sentir,
En el vórtice de lo oscuro.

Observando el espectáculo de mi tiempo
Me sorprendo fuera de él

El pasado -guepardo imponente-
Se abalanza sobre mi instante fugitivo
Y mientras sus garras desgarran
A mi fatigada gacela
Explota la dinamita de su estómago

Y cubierto en sangre,
Me descubro fuera del tiempo

Pero ya no es la eternidad;
Es la oscuridad
Donde no se observa movimiento

O quizás es tu eternidad
Que se despliega dialéctica
Que se afirma y luego se niega
Y porque se niega luego se afirma

II

Cuando luchaba por darte mi todo
Preferiste la sangre,
De mi cráneo partido...
Por las trituradoras que interpusiste
Entre mi dolor y tu miedo

Cuántas veces me abalancé contra ellas
Para reconocer tu rostro
Detrás de ese velo afilado.
Para conocer al jinete
De tus veloces palabras

Pero el velo fue piedra
E indómitos galopaban los caballos,
Azuzados por el temor
A la avalancha de miradas

Yo forjé palabras, llenas de tiempo:
Las novedades más antiguas.
Tejí el suelo con sílabas
Creyendo que era el cielo

Mas nunca se sabe qué dicen las palabras
Hasta que sus referentes se trizan
Como jarros de mierda,
Cuyas esquirlas hay que tragarse
Para rasgarse el vientre y volverse sabio

Hoy vi a una flor ahogarse
En la orina de un cerdo; era amarilla.
Los pétalos se quemaron
Pero el tallo aprendió a ser hombre

III

Y he aprendido a vivir
En el vórtice de lo oscuro:
Donde la vorágine reposa
He conocido el perdón

He desplegado las velas
De una barco que navega sin viento,
Sin explicaciones ni inquisiciones,
Removiendo las aguas
Del pantano de tus culpas

Hoy vi a un jardinero acariciando los espinos;
La sangre de sus manos los transformaba en flores.
Sonreía: me dijo que había perdonado a su madre
Por haberlo traído al mundo.

IV

Y he aprendido a morir
En el vórtice de lo oscuro.
Sentado fuera del tiempo
Anhelo diluirme del espacio

Hoy vi a la muerte engalanada de belleza;
Me dio un beso y regalándome su rostro
Comprendí el absoluto:

Hagamos el amor, te digo,
Una última vez.
Hagamos el amor y regresemos al continuo,
Sumergiéndonos en la nada que tanto temí
Y ahora quiero compartir contigo,
Fuera del tiempo y del espacio.

Llenemos nuestras nadas con nuestros cuerpos
Y regresemos al vacío de donde salimos.
Pongámonos cinturones de dinamita,
En tu cintura, en mi espalda, entre tus piernas

Y que el orgasmo sea el portal hacia el silencio
Y que la carne explote en todas las direcciones
Y que los fluidos se mezclen con el fuego y el polvo
Y que mis libros ardan en los escombros
Y que de nuestra espuma nazca afrodita

La diosa en donde lo divino y lo demoniaco
Se mezcla sin escándalo,
La bestia de cuyos tibios pechos
Maman Eros y Tánatos

No vivamos en el fragmento
Hagamos del dolor, la sabiduría y el perdón
La semilla de la divinidad
Que brotará hermosa y terrible
En medio de nuestros cuerpos,
Unidos y muertos,
Atravesados de nada
Y fuera del tiempo


sábado, diciembre 26, 2009

Segunda persona singular

¿Por qué ya no aparece la segunda persona singular en las líneas que despacho?

-------------------------------------------------------------------- (Debe ser)

--------------------------------------------------------------------(Que ya no)
---------------------------------------------------------------------(Existes)
-----------------------------------------------------------------------(Allá)
Y te quedaste esculpida en la primera persona singular.

jueves, diciembre 24, 2009

Natividad sin ti

La vida no nos quiere pero no puede vivir sin nosotros somos su única ocupación y no tiene miedo sabe que la aceptamos haga lo que haga y hace lo que hace con sumo desinterés como jugando a inventar juegos una noche en que no hubo nada más que hacer: nos lanza migajas durísimas rellenas de nada y estudia los efectos de la ingestión repentina e inesperada del relleno pues le provoca risa. Ja. Ayer le corté tres patas a una araña fue cuando más utilizó las otras cinco.

Un día se aburre de divertirse con tales boberías y nos mata y no importa porque siempre quedan más de los que ocuparse: es lo que más fastidia al funcionario de registro civil que emite partes de defunción a las nueve de la mañana mientras en su casa lo espera el aburrimiento de tener que divertirse jugando a inventar juegos en donde la existencia de esta carne es el juguete que nadie compró para navidad.

domingo, diciembre 20, 2009

No pasó nada, excepto yo

Está amaneciendo
Y no es el mundo el que surge de la nada.
Flota en la opaca luz, en el canto de los pájaros,
En el fresco que me rodea
La oportunidad de preguntarme qué hago aquí.
Pero sólo ronda eso; es la oportunidad, no aún la pregunta
Y no voy a aprovecharla.
Puedo preguntar, puedo encerrarme
Mientras se abre el día,
Mas la luz ya me abrió: veo cosas, personas
Que empiezan a moverse;
Y tuve la oportunidad de preguntarme qué hago aquí
El alba me la ofreció de improviso y la miré,
La contemplé como ese pájaro que se mueve
Indiferente; que no me teme pero que jamás
Va a posarse en mi mano si se la extiendo.
Aletea un rato, ya no tiene nada que hacer aquí, se va.
Yo me levanto, quiero prepararme el desayuno:
La oportunidad de no deberle nada al asombro, que no llegó

La tostada quemada tiene el sabor a la tristeza de comprobar
Que cada vez que te intuyo, se me cae la boca
Con la que pensaba cantarte.

Cenizas

Las cenizas de este cigarro que dura tan poco
Me recuerdan lo que seré cuando la aplanadora del tiempo
Cumpla conmigo su trabajo.
Ojala que de mi tumba germine una hermosa planta de tabaco,
Que será cigarrillo y que será ceniza,
Y que te recordará a ti también
Lo que serás cuando la aplanadora del tiempo
Cumpla contigo su trabajo.

viernes, diciembre 04, 2009

El sufrimiento es la sangre de la lucidez

El sufrimiento es la sangre de la lucidez
Que hincha mis ojos
Que revienta mis venas
Para lavarme la vista,
Aunque la hemorragia me tire al suelo
Y conozca el sabor de la tierra.

Antes tomaba la leche
Del pecho del mundo,
Mas sus brazos me soltaron
Y lloré todo lo bebido

Ahora soy los pedazos
Que luchan por no esparcirse
En la corriente del continuo;
Afán odioso de mantener la vida,
Que resiste el caudal del río.

Antes era la jarra rota y mal pegada
Que somos de nacimiento, y hacía
Aquello de lo cual todos nos creemos capaces;
Yo, como tú y como él,
Vertía mi sangre en las fontanas del mundo
Y en jarras como tú y como ellos,
Creyendo encausar mis actos
Por la boca de mi voluntad.
También creía recibir tu sangre,
Nutricia como leche de madre

Pero cada acto humano es el temblor
De quince mil fragmentos
Que derraman nuestra vida por los intersticios.

Apostamos por nuestra unidad, por nuestra consistencia
Creemos en el trasvasije prolijo de nuestra vida al mundo, al otro
Pero no: cada inclinación de la jarra deja un charco de treinta mil gotas
Y la tierra oscura en donde somos, se erosiona
Y la delgada cerámica se corroe
Y nos quebramos
Y la hemorragia nos lava la vista
Y escribimos que,
El sufrimiento es la sangre de la lucidez

lunes, noviembre 30, 2009

Avispas-sanguijuelas

No dejo de producir la materia que se transforma en palabra que se transforma
en espejo;
Espejo que toma forma de bofetada-caricia cuando la materia es el rechinar de

mis esquirlas,
Y se reflejan eternidades quebradas y hemorragias
Y los pedazos de un jarrón que se recoge a sí mismo.

Las palabras de ahora giran, no fluyen, giran como avispas al rededor de un

coágulo gigante que logran picar con escaso éxito
Y cuando pican paren espejos sinceros:
Desnudo en el baño
Vestido en la mesa
Vestido en tu cama
Desnudo en tu ausencia.

No dejo de despilfarrar avispas-sanguijuelas que con todo su inevitable,

horrendo aspecto
Succionan la sangre podrida que cultivo
En mis venas
Desde que me inyectaste amor y lo mezclaste con
Polvo de murallas gangrenadas.

Pues soy mi propio médico de pantano
Que no tiene más que avispas-sanguijuelas
Para mantenerse vivo, para seguir siendo médico,
Para ser el vivo que mantiene al médico

Que mantiene al vivo que mantiene al médico

sábado, noviembre 28, 2009

Pulsión de muerte

Esta mañana, una vez más
No amanecí en mi mortaja.
Perdóname, continuo precioso,
No tengo los suficientes huevos
Para ir yo hacia ti.
Te veo todos los días en escenas hermosas
Choques, agua, incendios, sangre;
Trato de poner la máxima atención
En ese instante donde se apaga la conciencia
Y me sumerjo en ti.
Pero no tengo los huevos
Para callarme de una vez.
Eso sí, ten por seguro
Que haré todo por limpiarte el camino
En el cual vienes galopando;
Me destruiré con los vicios de siempre
Manejaré como un desquiciado,
Reiré con sangre en la boca,
Y nadie se dará cuenta que
Lo que hago es un acto de amor;
Porque te amo, te limpio el camino,
Porque tengo la esperanza
De que mañana sí,
No tendré que escribir más
Y amaneceré en mi mortaja.

lunes, marzo 30, 2009

Espejo contra espejo

Espejo contra espejo
Así es el terreno
De nuestro mundo
De nuestros cuerpos

Los infinitos reflejos
Extienden nuestra famélica carne
Y nuestros famélicos pasos
Van de imagen a imagen
De fragmento a fragmento.

Hasta hace poco
Creíamos en el límite.
Hace poco
Vimos nuestra desnudez
Perdiéndose en el infinito

Hasta hace poco
Éramos peces de pecera.
Hace poco
Nos supimos fotones
Entre espejo y espejo.

La infinita fragmentación
Es la develación de nuestros días:

Pues el cosmos es la arbitrariedad
Con la que vida y muerte
Pueden darse en una misma carne
Por la que espejo contra espejo
Es contradicción que a todo subyace.

lunes, diciembre 08, 2008

El problema del sentido: latencia y presencia, razón suficiente y superación

El planteamiento de la pregunta por el sentido, no ha sido algo propiamente hecho a lo largo de la historia de la filosofía. Las preguntas filosóficas nacen a raíz de grandes problemas que la mente filosófica procura abordar a través de su planteamiento, pero estos problemas nacen a su vez debido a la experimentación de algo que necesita ser preguntado y en lo posible respondido. Todo lo que una época histórica no necesita preguntarse en forma sustancial (ya sea porque no le interese o porque las respuestas sean dadas en formas de mitos, ciencia, religión, etc.), suele pasar de lado a la filosofía; pues ésta se aventura y se ha aventurado siempre en los terrenos en donde falta algo que a la vez se muestra como faltante; aquello que se muestra (llamado de diversas formas a lo largo de la tradición filosófica: naturaleza, logos, ‘lo que es’: tò ón, etc.), necesita ser explicitado por el logos o el dia-logos que mana del filósofo. El hueco que queda cuando aquello que se muestra aún no es explicitado constituye el escenario en donde la tragedia del filosofar se desarrolla; son los terrenos yermos que dejó la despedida del mito y que el logos filosófico, como un Hércules que se enfrenta a una ingente tarea, ha procurado habitar de forma satisfactoria.

Aunque en la antigüedad no se haya planteado la pregunta por el sentido como tal, si se hizo la por el ser y todo lo que lo rodeara. Parménides, con su ser único, inmutable e indivisible; Sócrates con el elemento ético y humano en el centro, buscando dialécticamente las definiciones y los universales; Platón y su teoría de las Ideas, que pone como modelo absoluto para todo lo existente, una realidad Inteligible externa al mundo de los sentidos; Aristóteles, (desglosando toda la filosofía precedente) reconciliando al ser con la realidad sensible y a la vez cotejando con la sabiduría como la ciencia de las más altas causas y principios. El pensamiento antiguo aquí muy resumido, significó un florecimiento enorme en lo que hemos dicho de las preguntas filosóficas: preguntan lo que hace falta preguntar. Los griegos como padres de la filosofía, al ser los provocadores y espectadores de la caída del mito, se encontraron con mucho que se mostraba digno de explicitación a través de la pregunta, y de este modo realizaron un inmenso aporte a la filosofía; por lo cual siempre notamos que el pensamiento ulterior, hace referencia en alguna manera a la filosofía griega. Sin embargo, en esta época histórico-filosófica, no encontramos la pregunta por el sentido planteada como tal.

Con la caída del Imperio Romano de occidente, se inicia la Edad Media y ello trae consigo una serie de consecuencias para la filosofía. El cristianismo se sobrepone a las demás religiones oficiales y paganas para imponer su hegemonía y llevar la palabra de Dios por todo el mundo europeo (y luego al mundo entero). Constituyéndose de esta manera una época teocéntrica, la cual relega los conocimientos en la ortodoxia eclesiástica, incluyendo entre estos conocimientos a la filosofía. Filosofía acorralada al servicio de la religión, al trabajo hermenéutico sobre una verdad ya revelada, ya explicitada, pero un tanto oculta; o a la sistematización de un saber racional de inspiración y fuente griega, pero que necesariamente debe empalmar con la verdad revelada. Este último servicio que presta la actividad filosófica medieval revive la doctrina de Platón en el neoplatonismo, Plotino y San Agustín; y la de Aristóteles en la escolástica, siendo su principal representante Santo Tomás de Aquino. En todos estos intentos eclécticos que devuelven al hombre a un pensamiento no puramente racional, no hallamos por ninguna parte la pregunta por el sentido planteada con propiedad.

La época moderna comienza a despuntar en el Renacimiento, en donde el pensamiento se vuelve antropocéntrico con pensadores como Maquiavelo, y el tema político se aborda con una vitalidad que no habría sido posible en la edad media; sin embargo, no es hasta Descartes cuando se establecen los cimientos del pensamiento, el hombre y la actitud moderna. Con él, todo lo anterior es desechado y se comienza a pensar de nuevo; es aquí donde la autoafirmación del sujeto prepondera por encima de cualquier dogma, revelación u orden preestablecido. No obstante, en Descartes tampoco hallamos la pregunta por el sentido hecha como tal.

¿A que se debe esta ausencia de la pregunta por el sentido en la vasta historia del pensamiento filosófico desde la antigüedad hasta Descartes? ¿Es acaso una deliberada negligencia o más bien se debe a algo que está presente antes de todo filosofar? Habíamos dicho que la filosofía se pregunta por aquello que hace falta preguntar, pero que a la vez se muestra como faltante. En este breve recorrido por la historia de la filosofía, encontramos que cada uno de los terrenos abordados han sido terrenos que se han necesitado abordar, debido a la ausencia primigenia o a la caída de lo precedente.

La razón por la cual el sentido no ha sido problematizado, resulta ser precisamente la presencia inmanente de éste en todas las épocas dichas. Con la caída del mito, el sentido no comenzó a hacer falta; y lo que haya hecho falta de aquel, fue completado indirectamente a través de las otras problemáticas filosóficas más urgentes: en la fusij estuvo solapado el sentido, en la idea lo estuvo y en la ousia también lo estuvo. Con la caída del orden político dado por el imperio romano y el simultáneo auge del cristianismo, quedó mucho terreno vacío, y la religión justificada por un pensamiento filosófico-teológico, se encargó de llenarlos; no obstante, el sentido en este tránsito no figuró como algo perdido y si algo se perdió, estuvo también solapadamente recuperado a través de la religión. Incluso en la época arcaica podemos notar –desde los plateamientos de Mircea Eliade- que el sentido se hacía presente en arquetipos que poseían el sentido; y en la repetición de los rituales y costumbres dados por estos arquetipos, el hombre arcaico se hallaba imbuido en el sentido. Por lo tanto, si la pregunta por el sentido no fue algo propiamente abordado, se debe a que éste se ha hallado presente y sin dificultades en todo el pensamiento antiguo, y no sólo en el pensamiento, sino que a atravesado existencialmente todos los aspectos en donde hallamos esfuerzos humanos. Si analizamos más detenidamente este hecho, notamos que el sentido fue algo tan incuestionadamente presente, que incluso la filosofía misma se constituyó como una fuente de sentido, como un eros que pretende alcanzar lo más preciado para el hombre. Un claro ejemplo de esto es Sócrates, el cual encontró una fuente de sentido tan relevante en el vivir filosóficamente; que fue capaz de morir debido a la intransigencia de sus principios. Sin embargo, esta tan incuestionada presencia del sentido, provocó que el filosofar mismo no se dedicara a su problematización.

A pesar de que el sentido se ha dado de esta forma y ha sido algo inmanente al hombre y a su historia, en independencia de la filosofía e incluso del pensamiento en general, el planteamiento del problema del sentido deja de ser algo pospuesto como tal a partir de Leibniz con su “principio de razón suficiente”. El cuál dice: Nihil est sine ratione. “Nada es sin fundamento” ¿pero en que se diferencia este principio, de las formas indirectas de abordar el sentido en la época arcaica, antigua y medieval? Pues precisamente en que el principio de razón suficiente como proposición del fundamento, versa directamente sobre el fundamento de los entes. Nada es sin fundamento, todo lo que “es” posee fundamento. En esta forma de proponer, el sentido ya no va solapado en arquetipos ni dioses ni metafísica clásica, sino que viene dicho como fundamento. Pero para entender la relación que tiene “el fundamento” con el problema del sentido, hay que tener en cuenta que la época moderna, se perfila desde Descartes como una nueva actitud humana, en donde el emplazamiento de los objetos frente al sujeto -en tanto objetos emplazables y sujetos capaces de emplazar efectiva y suficientemente a los objetos- es el pilar de aquella nueva forma de ver el mundo. Es por esto que no resulta difícil comprender como la noción general y extensa de sentido pudo reducirse al fundamento de los entes y a los entes como objetos. Pero ahora, fuera del intento de comprensión histórica de esta reducción, nace una pregunta crítica ¿debe el problema del sentido reducirse a esta proposición? Antes de abordar esta pregunta como tal, hay que profundizar un poco más en el principio de Leibniz.

El principio de razón suficiente se constituye en un primer estadio como principio ontológico, el cual rige la realidad misma de los objetos en independencia del sujeto. “Lo que allá afuera es, posee en todos los casos una razón de ser: nada es sin fundamento”. Sin embargo, esta razón de ser queda delimitada en sus características. Es ante todo una “razón suficiente”, es decir, algo que fundamenta suficientemente las cosas que son, y esta “suficiencia”, para la mentalidad moderna ronda en torno a lo razonable, a aquello que satisfactoriamente (ya sea lógica y/o empíricamente) da cuenta de los entes. No obstante, este “dar cuenta” no lo realiza la realidad misma; es el sujeto el que tiene que efectuar la operación racional de dar cuenta del fundamento de los objetos. Por esto es que el principio de razón suficiente también tiene un estadio epistemológico. Es principium redenddae rationis. Rationem reddere significa: volver a dar el fundamento. Es así que el sujeto vuelve a dar cuenta verdaderamente de aquello que ya de por sí, fundamenta a los entes.

Este estadio epistemológico pareciera darse secundariamente y sin intervenir en el ontológico, pero la modernidad cartesiana lleva la auto-afirmación del sujeto hasta el punto de transgredir el primer estadio. De esto resulta que aquello de lo cual un sujeto de pensar riguroso no puede dar cuenta racionalmente, queda desmerecido de status ontológico y se llega a desconocer su objetividad. El principio de razón suficiente es principium reddendae rationis, no como accesorio secundario del nihil est sine ratione, sino como el criterio mismo para que el fundamento que se vuelve a dar sea fundamento de una realidad efectiva.

Hasta estos dos estadios llega el principio de razón suficiente en la modernidad, y hasta estos dos estadios llega su “homologación” con el problema del sentido. Pero este principio en modo alguno, llega hasta el sólo planteamiento filosófico. La decantación imperceptible de este principio, va a ser parte esencial de la actitud del hombre moderno. Un hombre calculador que busca abarcar progresivamente cada uno de los entes. Esta ambición se va a ver cumplida en el desarrollo de la ciencia moderna, la cual a través del preguntar los “porqués” los “cómo” y los “cuándo” de los entes particulares, de los objetos científicos, va a cumplir con el deseo de abarcarlos suficientemente. Y será la técnica la que se encargará de llevar los alcances de la ciencia, a la humanidad tecnocrática; que a través de la tecnología dará forma y estabilidad al dominio que pretende ejercer sobre los entes; puesto que la ciencia entendida desde los efectos que desencadenó la aplicación en todo ámbito del principio de razón suficiente, es antes que un saber, un dominio.

¿Pero hasta que punto este despliegue llega a constituirse como sentido?

En un cuento de Kafka llamado “la obra”, un topo narra en primera persona el desarrollo de una magnífica y perfecta fortaleza subterránea construida por él mismo. Su accionar técnico y prolijo lo ha llevado –gracias a la constante calculación de las funcionalidades, conexiones y peligros de los túneles que va a construir- a la realización satisfactoria de la obra. El cuento hasta este punto parece una alegoría del principio de razón suficiente. Nada de lo que el topo construye carece de fundamento racional: Nihil est sine ratione. Sin embargo, el desarrollo del cuento nos empieza a mostrar que el topo se halla en una situación de constante angustia a causa de los cuestionamientos suficientes que la obra en su esplendor máximo, le va exigiendo cuestionar: “¿qué pasa si entra un invasor? ¿Debo poner un guardia? ¿Debo cerrar algunas salidas?”. El topo, a pesar de haber llevado al esplendor su obra, se encuentra en plena realización, en plena marcha, construyendo una obra con la que no ha hallado verdadero sentido; si en algún momento el topo halló sentido en la construcción de la obra, ese sentido se transforma en la angustia y el agobio que ocasiona convertirse en un esclavo del principio de razón suficiente. “la relación entre el ingente trabajo y la seguridad real, al menos hasta donde soy capaz de percibirla y de beneficiarme de ella, no sería favorable para mí” ¿por qué no es favorable para él? Pues porque esta ingente labor ha perdido el sentido, quedando tan sólo razones suficientes para decidir entre construir un túnel más o no, entre poner un guardia o no, entre hacer una cosa u otra, pero careciendo del sentido que tendría que tener hacer la obra.

Ahora ya cabe hacerse la pregunta ¿debe el problema del sentido ser reducido al principio de razón suficiente? El ejemplo del topo –el cual es una alegoría del hombre contemporáneo abrumado en la cúspide de los triunfos de la modernidad- demuestra que el sentido no puede ser reducido a este principio: pues justo donde acaba el estadio ontológico-epistemológico del principium rationis sufficientis, se halla la carencia de un tercer estadio. El estadio existencial. El principio de razón suficiente en su incesante obsesión de dominar los entes particulares, mediante una razón que sea capz de responder los “porqués” los “cómo” y los “cuándo” de aquellos entes, deja de lado este tercer estadio en el cual la existencia misma (con toda la actividad, el hacer y el decidir que implica existir) es justificada más allá de una fundamentación de los entes, en donde el sentido mismo nos atraviesa y nos nutre más de los límites racionales del principium. Es por todo esto que el sentido no halla hogar en un principo como el principio de razón suficiente. La historia nos permite afierma que las consecuencias humanas del máximo despliegue del principio, se han constituido como las principales fuentes de sin-sentido: las guerras mundiales, los daños de la ciencia y la técnica; túneles que se van desplomando a medida que la obra se agiganta ¿cómo se supera el principio, ahora que nos damos cuenta que su ramificación voraz acaba por despojar de sentido a aquello en lo que se instala?

Filosóficamente, el principium rationis sufficientis ha sido superado. Según Jaspers, es con Nietzsche que se impone la auto-producción del hombre como instancia para hacerse cargo del sentido, dejando éste de ser algo dado ontológicamente y racionalmente limitado. Es con Kierkegaard que no se busca definir al hombre por género y diferencia específica, haciéndose más bien hincapié en el hombre de “carne y hueso”, que existe, sufre, se angustia, está destinado a morir y debe vivir con el peso de todo aquello. Y es con Heidegger y Jasper que todo esto es reunido, situando al hombre en la existencia que debe proyectar su propio verdadero sentido, a la vez que se hace cargo y asume todas las condiciones existenciales que lo limitan. Esta superación, desecha en un principio la idea estática del sentido que lo concibe como algo universalmente dado, y la reemplaza por la proposición dinámica del sentido como algo que el “hombre existente” debe buscar y hallar por sí mismo

Pero a diferencia del principio de razón suficiente, la superación filosófica de éste, no ha decantado en la actitud de una nueva humanidad. Hoy en día vemos a los mismos hombres abrumados en la vorágine de la técnica, en la permanente interpelación-exigencia que el viejo principio de razón suficiente sigue provocando en la humanidad; vemos a topos que en la cúspide de la gran obra, hallan el sin-sentido morboso del inmenso absurdo que los rodea ¿será que la razón suficiente llegó para instalarse hasta que el inmenso cáncer tecnocrático, termine por destruir por completo el sentido y la espiritualidad?

Las propuestas están hechas. Diversas teorías del sentido se perfilan indicando los rumbos que pueden superar el dominio del principium rationis sufficientis. Con Heidegger se apunta al Ser, de manera que el sentido es experimentado en un saber de éste, que permite al hombre sostenerse en la existencia y en la manifestación de los entes. Con Deleuze el acontecimiento es visto como una instancia que quiebra el buen sentido, mediante la aparición de un objeto paradójico en el entrecruzamiento de cadenas causales, el cual en su sin-sentido se ofrece como peculiar fuente de sentido. Con Weischedel se apunta a un “cómo-sí” Dios existeria, el cual desde su posición originaria y última, fundamenta a todo lo que en la cadena de sentido le sigue. Sin embargo, las teorías son sólo indicaciones y las indicaciones sólo indican a aquello por lo cual se esmeran en indicar. Es labor del hombre y sólo del hombre, el juzgar si el sentido está siendo indicado por alguna de sus teorizaciones y hacerse cargo de una vez por todas del problema del sentido.

sábado, octubre 04, 2008

Fantasías animadas de ayer y hoy

¿Qué sucede si somos espejos,
Mirándonos al espejo?
La locura multiplicada al infinito,
Se transforma en la normalidad de la repetición

La cultura es la aguja ensangrentada
Que fue aplastada y esparcida.
Es el espejo que se miró al espejo
Y creyó en cada uno de sus reflejos

El viejo y corrosivo dilema
Será siempre la última novedad.

El primer paso que dio el hombre
Será igual al último.

Y mientras tanto
En la ilusoria hilacha del tiempo
En el despliegue infinito de la historia
Somos la misma aguja que se hiere.

Hasta ahora, el mono no ha hecho sino una cosa:

Esparcir la punzante simplicidad
De la Única intriga
Fragmentándose en ser humano.

domingo, agosto 31, 2008

Misterio risotológico

La risotología es una ciencia antigua

Que se instauró como tal en el primer congreso de risotología

En el año ocho antes de yogurt

-

Todos los risotólogos se reunieron en un salón con sillas

Y no emitieron ningún ruido.

Inmediatamente

Convinieron en que jamás se debía hacer un congreso de risotología

Ni siquiera ese que estaban haciendo.

-

POR LO TANTO

-

Salieron corriendo con frenesí y brazos al aire

Y sus cabezas chocaron unas con otras

Y murieron al instante,

Y se evaporaron a la velocidad de la luz

Y se hicieron mierda

Y el salón con sillas se redujo a una bola de medio centímetro cúbico

Y aconteció el big-bang

Y –al parecer- este universo.

-

Y aquí estoy yo hablando de esto

Y no sé de donde chucha salí.

sábado, agosto 09, 2008

Una vieja melodía de Charlie Parker.

Una vieja melodía de Charlie Parker. Sí. A una vieja melodía de Parker sonó esa tapita de bebida cuando cayó en la desolada calzada de la Avenida Capitolio. La habrá dejado caer un descuidado transeúnte; o tal vez quién sabe, el mismo Dios (cualquier Dios que se le ocurra) la puso ahí cuando nadie miraba. Introdujo la tapita ex nihilo, con Charlie Parker y todo. Dicen que el destino no existe, que son inventos de los estoicos y que lo que rige los sucesos del cosmos es el puro azar. Sí, sí, de acuerdo, pero la diferencia entre el destino y el azar es el puro nombre. Que haya un código preinscrito por ahí, donde se indiquen todos los sucesos del universo, también es parte del azar. Si el desorden y la aleatoriedad se expanden hasta el infinito, se convierten en el más irreprochable orden y determinismo. Con lo que me gustaba a mí Charlie Parker… Lo único que está claro, es que el destino-azar se materializó en la tapita-Parker, como la absurda causa que era necesaria para que yo cruzara la calzada y me atropellara el camión, y ese niño viera mi materia gris desparramada por el pavimento, y el mismo niño decidiera treinta años después apretar el botón rojo, que soltaría la bomba, en respuesta a la cual los otros niños soltarían sus bombas, quedando de todo eso no más que cucarachas sobre la faz del globucho.

viernes, julio 04, 2008

La risotología

Ahí donde termina la repulsión
Comienza la risotología
Ahí donde lo insoportable lo sostiene todo
La risotología se asoma
Ahí donde la mierda se solidifica
La risotada apela a un logos

Y ya no queda más que desparramar risotadas
En la plenitud de la mierda
Desparramar risotadas seriamente
Lo único serio al fin y al cabo
Tan serio, que se risotea a sí mismo

El perro desparrama mordiscos sobre todo
El perro es parte de todo
El perro se mordisquea a sí mismo
El perro caga mierda
El perro es una mierda
El perro es parte de la mierda

(Ayer pisé mierda, o lo que es exactamente lo mismo: fui pisado por mierda)

El risotólogo es ese perro
Perro que muerde, no ladra
Perro que ladra, anda puro hueveando
Perro que mordisquea, se alimenta

Güatita llena, corazón contento

Los que andan con la güatita vacía
Y escriben panfletos con ladridos vanguardistas
No se han dado cuenta,
Que el cosmos está hecho de mierda
Y que sólo la risotología
Ha sabido hacerla comestible.

sábado, junio 28, 2008

Descubrimiento risotológico I

El risotólogo ha descubierto
Que la más seria de las seriedades

------------------------------------ES PARA RISOTEAR DE LA CAGADA

Desde los marxianos que sufren y luchan seriamente
Hasta los big-banes, que (¡en serio huevón!) originaron el universo.

El risotólogo es el burgués por excelencia
Pues come burguesas con Ketchup
Es el marxiano por excelencia
Pues come guaguas con Ketchup

Se ha dicho que sufre del intestino espirálico
Y es cierto, sí, (las risotadas, comprenderán)

En todo caso, es muy serio en lo que hace:
Estudiar con minuciosidad, todo aquello que en potencia o en acto
En pichanga o pachanga, en salero o bisagra,
En sífilis o giliglimitis, en risotología o no risotología,
Es fuente de risotadas estruendosas.

Es tan serio en lo que hace, que se estudia a sí mismo
Mediante espirálicos estudios (que se risotean de la cagada).

No, no estudia la risa: (idea volátil)
Estudia el fenómeno de la risotada que se desparrama sobre todo
Estudia el sobre todo en que se desparrama el fenómeno de la risotada
Estudia la risotada que se desparrama sobre el fenómeno del sobre todo
Estudia el desparrama que el fenómeno se sobre todo sobre la risotada (¡Ay!)

El risotólogo sabe de lo que habla:
Mierda ergo sum, sum ergo risotada
Mierda ergo risotada.

Es el que ha descubierto,
Que no hay nada para cagarse de la risa
Sino que hay todo para risotear de la cagada

jueves, junio 05, 2008

La Porquéria

-------------------------------------------------------------«¿Cómo?, ¿cuándo? y adónde?
--------------------------------------------------------------- ¡Siguen callados los dioses!
-------------------------------------------------------------------Tú atente al porque
-----------------------------------------------------------------y no preguntes: ¿por qué

---------------------------------------------------------------------------Goethe-


Se ha descubierto que la RAE, incurre en faltas de ortografía
Porquería -según ella- se escribe con tilde en la ‘i’
Cuando siempre se ha debido escribir así:

Porquéria

“¿Por qué se ha debido escribir así, buen señor?”
Bueno… justo ahí está el problema
Puerco asqueroso
Que revuelves la mierda con tus ‘¿por qué?s’
Y conviertes al mapamundi en una porquéria

¡A la mierda dejémosla tranquilita!
Que por más que le busquemos razones varias
Y la revolvamos con ‘¿por qué?s varios
No hallaremos en ella más que a ella

A mi me basta con ella, misterio sabroso

Todo el resto es porquéria
Que se sobreañade y se deriva de una mierda ultrajada
Por los báculos de la seriedad
Por las líneas del progreso
Por los triángulos de la religión
Por los puntos de la ciencia
Por las recetas de cocina
Por los libros sagrados
Por hermeneutas variopintos

Herramientas, utensilios, procedimientos
Especialistas, técnicos calificados por la NASA
En construcción de porquérias

¿Cómo? ¿Cuándo? y ¿adónde?
Palabritas constructoras
Palabritas centrifugas
Palabritas de puerco con chaleco

Yo prefiero el espiral que describe el guano en su caída

Ustedes no tienen idea lo que vale un puñado de mierda
Un puñado de mierda pura, claro
Ustedes no saben más que ensuciar la caca primigenia
Con los más rimbombantes artificios
¡Y dicen que es paupérrima y desabrida!

¡Prefieren la porquéria!

No tienen puta idea, llorones de la concha
Puercos de laboratorio de toga o levita…

Y ya es muy difícil hallar mierda pura
Es un tesoro esquivo
Cubierto por kilómetros de porquéria

Y cada vez hay menos poetas
Para taladrar la porquéria
Y cada vez hay más puercos
Para esparcirla por el mapamundi

Y cada vez que voy a misa, pillo al cura cagando
Corrección:
pillo al cura chillando

¡Mierda! ahora sí que estoy hecho mierda.

viernes, mayo 23, 2008

Encadenado a la vigilia

Las ninfas me han raptado de mi modorra
Me llaman fauno, y antes yo no las hubiera entendido
Me vendan los ojos y ríen mientras yo gozo de sus manos
Entonces llegan más seres, de todos colores y proporciones
El sexo ya no diferencia a nadie, somos una masa dionisiaca

Se inician las orgías efervescentes,
Desollamientos siguen a las violaciones
Y mutilaciones a los desollamientos
Los senos de la pitonisa son devorados por nueve carneros
El falo de un sátiro es cercenado por las ninfas juguetonas
Y entonces fue anunciado el primer sacrificio.

¡Que sea un fauno, que sea un fauno!
Gritan las voces esponjosas de vino
Y algunas miradas me espetan
Mientras Dionisio mismo dirige el rito

¡Que sea un fauno! Gritan vehementes
Y entre el clamor intenso, uno se abalanza sobre Dionisio
El cual lo baña de vino, con mirada y cuidado paternal

El centauro de ojos blancos, se acerca parsimonioso
Y mientras el fauno es degollado con júbilo,
El viril caballo lo bautiza con su semen.

Y yo que observaba mi primer sacrificio
Supe que no había ni primero ni último

¿Podría la temporalidad macular aquella epifanía de la eternidad?

No, ya no había más que pensar,
La sabiduría era ese exceso
Y la mente es sólo un límite más

Cuando el sacrificio los dejó satisfechos
Y las orgías se reanudaban al rededor
Me lancé frenético al regazo de Dionisio
El centauro de ojos blancos se volteó
Y mientras el exquisito vino del dios me repletaba
Sentí el semen del caballo mezclarse con la sangre de mi cuello.
Sentí una nube que llenaba todo el universo y amenazaba con desbordarlo
Sentí entre los fluidos, la gloria absoluta de disolverme en el infinito

Y no, no morí
Lamentablemente desperté en mi diaria pesadilla
Con un papel y un lápiz esperándome en el velador
Esperándome a que escribiera los sermones
Que daría al día siguiente en la misa del domingo

miércoles, mayo 21, 2008

Un poeta no se baña (mierda ergo sum)

No, no se baña.
Es el único que aprovecha la mierda en su piel

Y es que:
¡La humanidad ha sido muy huevona!
Se ha dedicado a desperdiciar
Montones de mierda en bruto.

Un poeta no se baña y es atorrante voluntario
Un poeta sabe de qué está hecho todo
Las maquinarias, las telenovelas,
Las cadenas de supermercados:
Todo de la misma caquilla

Un poeta es un milesio tardío
¡El arkhe de la naturaleza!
¡Eureka: la mierda!

Todo producto de la misma mierda
Mierda primigenia, omnipresente, incluso cósmica

¿El ser?... no, no es nada oculto ni misterioso, Mr. Martin
Es sólo otra elaborada palabra para hablar de la mierda

Todo es sinónimo de mierda
Aunque usted no lo crea.

Un poeta no se baña y en su no-bañarse ha aprendido
Que todo lo grandioso, lo patético y lo sobrio
Con lo que el hombre se cobija y retuerce
Es resultado
De una anónima manufacturación de la mierda

Sí, exactamente eso:
Un ano anónimo ha confeccionado,
Lo que mi abuela llamaba civilización

La mierda se amasa, se depura, se adorna, se centrifuga
Y luego ¡gualá!... ya lo dije:
Las maquinarias, las telenovelas, las cadenas de supermercados
¡Civilización, civilización! abuelita queridilla


----------------------------------------Todo


------------------------De la---------misma---------Caquilla

¿¡Y porqué entonces un poeta no se baña!?
Pues porque sabe que,
Desprenderse de las heces, es seguir manufacturando
Es decantar la mierda y aportar mierdaderivados

Un poeta no
Un poeta prefiere,
Devolver toda manufactura, a su estado originario

C-------------------A-------------------C--------------------A

Y ya desde ahí, se dedica a simplemente mierdear…

Sí, es cierto, todos mierdeamos;
Pero el único que lo asume
Y emprende la descomposición y desparramamiento
De la cafesosa materia prima
Adivinen quién es po…




------------------------------------------------------------------------*Una advertencia eso sí,
-----------------------------------------------------------------Si usted ve un cochino mierdoso
-------------------------------------------------------------------------Caminando por la calle,
---------------------------------------------------------No piense que necesariamente es poeta


-----------------------------------------Podría tratarse,
---------------------------------De una mierda poco elaborada
------------------------------------¡Quién sabe, quién sabe!

------------------------------------Las usinas de la mierda,
-----------------------------------Por más poetas que haya
-------------------------------Siempre se rodearán de misterio

--------------------------------(UUU! ¿Cómo te quedó el ojo?)

jueves, mayo 08, 2008

El risotólogo

--------------------------------------------------------------------"el humor es el arte
--------------------------------------------------------------------de explotar de la risa
--------------------------------------------------------------------en la plenitud de lo patético”

---------------------------------------------------------------------Blaise Cendrars-

Polilla,
Alas ergo colisión
Contra la lumbre artificial
Eterna tozudez, para con lo que brilla
Imán de colores, que repele a lo originario
(Aunque se viste de ello y ellas no lo notan)

Polillas, polillas astutas
Sapientes en vuelos metafísicos
Científicas de la colisión precisa
Expertas en tecnologías del choque
Que rondan el brillo y chocan con otras
Mientras la luz pudre, a todo lo que no toca
(Que es todo lo que simplemente era)

Mosca,
Ágil, dinámica, sagaz
Para esparcir la mierda
Revolverla, tragarla, batirla, adornarla
La mierda fresquita, actual, contundente
Recién salida de la imprenta
Recién del politic-ano

Humeando en las pantallas
Manando de las doctas bocas
Tipo verborrea, tipo tele-dura, tipo choclo-estético
Chorreando por todos lados
Maquillando a las vírgenes putas

Todo bien hechito, adornadito y olorosito
Las moscas saben de lo suyo
¡No me venga con ascos!

¡Ah, y las hormigas!
Construyendo, estructurando, recolectando
Trabajando, organizando ¡pro-gre-san-do!
Subiendo micros, bajando micros, manejando micros
Tecleando por aquí, tecleando por allá
¡Produciendo masas, carnes, teléfonos, gendarmes!
-¿aló, quién es?
-¡El progreso; no dejen de hincharme!


¡Y los gusanos, los infaltables gusanos!
De terno y corbata, e inmensas panzas
En el último piso de un rascacielos (o un subterráneo)
Fagocitando hormiguitas, mierdas y todo lo anterior
Blandiendo inversiones acertadas
Celulares interconectadísimos
Globos terráqueos de bolsillo

Administrando la mierda.com
Y comiéndosela a tarascones

¡Los palotes, cómo olvidar a los palotes!
Terrible e’ chorizos los palotes po’
Rapeando en la esquina con los cabros
Haciendo las monea’ pa’ la pasturri!
¡yaa, pasa los cobres hormiga culia!
Así de pulentos los palotes po’

(Y en todos latitudes hay palotes,
de Turquía a Gringolandia
De Eslovaquia a Afganistán)

Pero también están los chanchitos
Que ven las noticias de lunes a lunes
Y todos los días se vuelven bolitas
Se vuelven bolitas y quedan quietitos

Y mejor cierran las puertas ¡si está tan mala la cosa hoy!
Mejor no hablan con extraños, ¡ya no se puede confiar en nadie!
Mejor no salen a la calle ¡en todas partes cunde la delincuencia!
Mejor no hacen nada ¡hay que asegurarse de estar seguro!

¡Ah! (ovación) pero por sobre todo: las mantis
Elevadas a fuerzas de tarot, de horóscopos chinos,
De fango-terapias, magno-terapias, feco-terapias
En otro nivel pues,
Libradas de impurezas, codeándose con lo diáfano
Despojándose de lo material, manejando 4x4s
Despreciando el dinero, comprando terrenitos en el sur

Las mantis… ¡admiradlas y haced todo lo posible
Para respirar de su aire, para blanquearse con su cloro!

Por ahí están también las avispas
(Ellas todavía quieren cambiar el mundo)
Y andan enterrando la lanceta por ahí, por allá
Vuelan raudas por ahí, por allá, por acullá
Pero ni rasguñan la colmena
Son especie en extinción
Cazadas por los gusanos y las orugas

¡Y las señoras orugas!
¡Orugas altivas y regordetas!
Se mueven tan diligentes
Como su abrigo les permita
Guardianas recelosas
¡De lo que queda de moral pues mijito!

Orugas monjas, orugas de micro
Blandiendo vituperios y escrúpulos
Censurando al blasfemo
Acusando al osado

¡Azotando con moralasos!
¡Educando a latigazos!
Hasta que queden moralosos
Los indecentes y escandalosos

Estos son los insectos
Entre muchos otros

-------------------------------------------Soy el risotólogo
-----------------------------------------Entomólogo de oficio
------------------------------------------Escribano por azar

----------------------------------------Desparramo risotadas
----------------------------------------Sobre insectos varios
----------------------------------------Desparramo risotadas
-----------------------------------------Sin afán de insultar



-------------------------------------------------------------------------------¡Señor risotólogo!
-------------------------------------------------------------------¡El insectario debe completar!
----------------------------------------------------------------------¡Ni un insecto ha de faltar!
------------------------------------------------------------------¡En el magno y pulcro risotear!

------------------------------------------------Razón tienes
--------------------------------------------Muchacho de mierda



Hombre:
El insecto por antonomasia
O concatenación infinita de insectos

Amén.

domingo, abril 20, 2008

Absoluta diseminación de los perros en las calles (cantar de gesteogonía)

Y alguien creó primero al perro
Y los cadáveres eyectaron gritos de asombro (Oh!)
Y luego fue creada la calle y
Los cadáveres re-eyectaron más y más Oh!-es

Entonces el perro decidió habitar las calles:
Con pasos y orinas y pulgas y perrosidades varias
Perrosidades varias,
De entre las que una destacó por su orejigrandeza
Provocando serias risotadas entre sus perrosipares
Cumulando ella con metallanto, un cúmulo de risotadas páricas

Y entonces (¡nadie sabe cómo mierdra!)

La metallorante perrosidad, decidió animosiar los cadáveres
Mientras éstos no dejaban de gritar nacientes Oh!-es

Y luego de ser pateados en el culo cadavérico

Se diseminaron a sí-mismos por las pérricas callejas

A la perrosidad pateadora le llamaron ‘Dios’ y a sus pateadospares: ‘hombre’
Y en su turbulenta desparramación por las calles
Patearon en rememoración divina, a todos los perros callunos: ¡Ah desgracia!
¡Magna-inconsciente blasfe-meada!

Una vez culminada la sacrílega pateadura.
Se dedicaron a buscar a su diosístico pateador
Para pedirle pateas nuevas
Y en el intento perpetuoso, aprendieron a fabricar sus pateas propias
En laboratorios e industrias pateafísicas

Entonces al gran pateador, dejaron de buscar
Con científica no-buscosidad
Y con científica no-buscosidad también:
Fabricaron pateas y más pateas
Y compraron pateas y pateas más
¡Y la gente por las pateas enloqueció!

Hasta que llegó un día desocultado
En que los laboratorios pateafísicos, se patearon a sí-mismos
Y con conísitica embudosidad, calleron también los hombres
En la cataclísmica autopateadura.

Y fue entremedio del tracaleo, que una ‘e’ voló eyectada.

Un úbico ombligo de aquello se enteró
Y procuró recoger lo que había quedado
De los pateados laboratorios
Patafísicos ahora, parecían llamarse
Parecían haberse llamado siempre
Los laboratorios pateadísimos
Y un faustróllico ubónico, a investigarlos se dedicó.

Un día de esos, el faustróllico, a un tubo de ensayo; MIERDRA! Le gritó
Y de entre los tubos hermosos, un perro calluno se desocultó
El faustróllico MIERDRA! Volvió a gritar

Y en el perro:

Pasos y orinas y pulgas y perrosidades varias, observó
Las cuales sermoneaban a un orejigrande Dios:
“Ah Dios! Tú animosiaste y pateaste en el culo a los cadáveres, tú!
¡Por tu culpa fuimos por ellos pateados, por tu culpa, Ah Dios!”
-los escuchó decir-.

Y en un acto de la más científica motivación, a Dios con pinzas separó
Y lo midió con cuidado y exactitud.

Desde el día de aquel ingente descubrimiento
Las más ilustres autoridades homínidas
Han ordenado des-Diosear a todos los perros callunos
Y todos los Dioses des-perrados,
Han sido sometidos a la más exhaustiva medición.

¡Desde aquel día, todos los días se celebra la patadura de perros!

¡Salve Oh el faustrólico úbico!
¡ a los perros ahora patamos con consciencia
Y a los Dioses medimos sin temor a blasfe-mear!
¡Salve Oh el faustrólico úbico!


¡Salve Oh!

viernes, abril 11, 2008

Subversión de un ininiti-lado sin fémur

El rectángulo me invitó a tomar el té
Sus cabellos parecían recobrarme la renta
Su mirada se estrellaba con los puentes de avispas
Y los abedules eran cazados por las moscas alrededor

Eso fue ayer o nunca
Entonces un camello desparramaba risotadas
A causa de tu cirujano que se dispuso a llover

Y el rectángulo me lanzó una taza ¡una taza!
Yo por supuesto, corrí para darle un correcto entierro
Sin embargo no pude evitar que arribara. El infame triángulo
Se sentó a una derecha y murió al instante
Y yo que no era tan raro
Lo unté con paté y me lo comí.

La cita acabó cuando vino el libro

Me gritó seriamente una página llena de palabras:
“abyecto círculo ¿por qué te escapas?”
Y en audaces movimientos nos capturó a todos
Nos acarició un rato las mandíbulas y luego se cerró
Porque él estaba siendo atrapado, por la profesora de geometría.

viernes, marzo 14, 2008

La metafísica y yo, y la comida


En mi juventud rechazé la metafísica, de la misma forma que un lector-acerrimo-de-informaciones-nutricionales; rechaza una hamburguesa con tocino y doble porción de queso, a la vez que intuye muy lejanamente el sabor probablemente más delicioso del cosmos. hoy en día esa intuición a cambiado su lontananza por una proximidad que me tiene comiendo ochenta y dos COMA cinco hamburgesas al mes...

Razón uno: he descubierto que la hamburguesa metafísica con tocino y doble porción de queso, es el alimento por excelencia del hombre feliz.

Razón dos: ¿no creerá que en verdad me como esas hamburguesas? ¡es una taméfora estúpido!

Razón tres: lo que EN REALIDAD sucede, es que jamás he comido de esas hamburguesas; no obstante, me sustraigo con gran maestría a sentir su infinito sabor en mis agraciadas papilas gustativas.

Razón cuatro: la mezcla coherente de la razón uno, dos y tres

Razón cinco: la mezcla coherente de la "razón cuatro" con la "razón seis"

Razón seis: ¿puedo hablar de Dios? sí ¿puedo decir que soy Dios? sí ¿puedo decir que hay un universo en mi globo ocular? sí ¿puedo pararme en la escalera más lejana de todos los límites del cosmo? pues claro ¿puedo recoger una moneda en dos lugares al mismo tiempo y en dos tiempos en el mismo lugar? completamente plausible... ¡PUEDO DECIR (RECOGER, PARARME) (EN) ( ) TODO!

Razón siete: ¿puedo creer DE VERDAD en todo? no, para nada ¿puedo asombrarme de todos modos? sí ¿puedo el día de mañana cagarme en estas siete razones? ningún problema compadre ¿puedo el día de mañana cagarme en el universo? puedes incluso hacerlo en ESTE instante... ¡Ah! ya no lo hiciste.

Te quiero Borges, me cambiaste la vida.

viernes, febrero 22, 2008

El micro

Prisma indolente, reflejo atingente
Holograma de la metrópolis
Mezcolanza que reúne la diáspora
De los que también pueden ser libres

Pero en el micro no…
Encerrados en el movimiento
Siempre rodando, nunca estando
Repulsivamente atiborrados
Viajan sin ser viajeros.

La moral de los metros cuadrados
Recorre cada hierro y cada asiento
Las viejas de micro: guardianas recelosas
Se persignan con cada monolito
Se escandalizan con cada desertor
Que no comprenda lo enjaulado que está

Carteras, asientos, ceder
Ancianas, preñadas, cojos
Atmósfera de la insoslayable ley
Que espeta cada cuerpo y cerebro
¡Cuán calco de la polis organizada!
Por el poder, el sufrimiento, la debilidad

Y timoratos caen los pasajeros
En la microsociedad, el microestado, la micromoral

El micro

Bastión de temblor y disciplina
Que flaquea la voluntad del más brioso
Mezcolanza que reúne la diáspora
De los que también pueden ser libres

Pero en el micro sí…
Basta una mirada absorta
Por el ventanal vertiginoso
A un Santiago bullente
A un Santiago lloviendo
Mágico escenario para el ser

Que escapa del vehículo infernal
Y se proyecta en imágenes de invierno
Se traslada a pensamientos de viajero
Enajenándose del encierro moral
Y siendo un ser de lejanías

Pues todo hombre puede ser libre
Dentro de la más oscura cárcel

Y aún más libre
Que en el más extenso páramo
Si una dulce imagen levita sus cadenas.

martes, febrero 12, 2008

¡Ahí viene el padre Porfirio!

“¡Ahí viene el padre Porfirio! ¡Viene, viene…!” Luego de aquel estruendoso anuncio, el eufórico capitalino permaneció en silencio por unos segundos, para así poder concentrar toda su capacidad sensitiva en la vista; achicando los ojos, usando sus transpiradas manos como visera y tomando la expresión de felino agazapado en furtiva preparación para atrapar con la vista, lo que con la boca luego anunciaría: “¡Y viene cómo con cinco marraquetas!”

El padre Porfirio avanzaba parsimoniosamente desde la catedral, con la diligencia que inscribe la rutina en el caminar de una persona, dirigiéndose a la banquita de la plaza de armas que ya conocía de memoria su accionar. Ni una sola gota de sudor corría por su tez, y su sotana parecía recién confeccionada por los ángeles. Se sentó, y la gente ya advertida de su presencia, formó un círculo alrededor de él; pero no un círculo como el que cien años después formarían los tátara-nietos de aquellos hombres, alrededor de un humorista, un mago, o un peruano ofreciendo celulares; sino que uno el cual tenía como principal finalidad, ser imperceptible para el cura. Por lo que el radio de éste, superaba holgadamente los quince metros y la separación entre los puntos (o personas) que formaban el perímetro del círculo, era irregular y distanciada. Siendo así, esta formación geométrica de la naturaleza humana colectiva, perceptible sólo desde arriba… desde el cielo…

Y el padre Porfirio comenzó… arrancó un pedazo de pan y se lo lanzó a las palomas que se encontraban a su alrededor. En ese momento, la actividad de las personas del círculo menguó hasta reducirse a la inconsciente tarea de patear una piedra o rascarse la cabeza. Para entrar plenamente en el trance que el padre Porfirio les provocaba todos los días, a las siete de la tarde, en la plaza de armas santiaguina de 1896.

El pregonero que había tomado expresión de felino para anunciar la llegada del cura, tomó ahora la expresión insensible de las palomas recibiendo el pan. Renunciando a su conciencia y a la vitalidad fragorosa de vende-diarios; para recibir en su cráneo un pequeño momento de divinidad, un pequeño momento de eternidad (por paradójico que suene), un pequeño momento de…

-Mire pues comadre ¡si no le digo yo! Es tan rebueno el padre Porfirio –cuchicheaba una señora a su comadre- ¡como si no tuviera suficiente con todo el día estar adorando al santísimo y ofreciendo misa!.

-¡Chita qué es cierto comadre! Ta’ todo el día haciendo el bien ¡y pa’ ma’ remate es solidario con las pobres aves!… ¡ni que fuera franciscano!

Y así al igual que aquellas dos comadres, toda la atención de la concurrencia comenzó a girar en torno a ese dadivoso brazo, que lanzaba desinteresadamente el pan del señor, el pan de cristo. Y todos creyeron en un mismo instante, en la fracción de segundo por la cual voló en el aire la última miga; que recibirían el cielo y que no-sufrirían eternamente. Fue una epifanía tan conmovedora y deliciosa, que caló en lo más profundo de sus mentecillas. Y una vez más su cerebro se engañó con más y más neurotransmisores placenteros, con más cielos en la tierra y tierra cicatrizándoles la dolorosa gangrena de seres arrojados a la existencia y al látigo de la ortodoxia.

El padre Porfirio acabó su ponzoñosa tarea… -Sí, ponzoñosa; pues el placer por la promesa ultraterrena, es el veneno de la vida. Un veneno que se esconde en nuestra química cerebral, y que se activa con sotanas que lanzan pan y cortes de pelos inmutables que caminan flotando-… acabó su ponzoñosa tarea y regresó a la catedral en la misma actitud pulcra y vituperante en la que había llegado, abrió la puerta del monasterio en un impecable gesto; para lanzarse en el menor tiempo posible sobre una silla de la sacristía, donde comenzó a sudar todos los litros de transpiración que no había sudado frente a la gente, manchando su inmaculada sotana y despeinando su indeleble peinado…

¿Te preguntaras cómo cresta sé todas estas cosas? No es que me haya leído un libro de historia, o que las haya visto esto en un diario… lo que sucede es que humildemente… pues soy Dios… y lo que acabo de narrar sobre la plaza de armas, sucede por debajo o en mis ojos (si ha oído hablar acerca de las Señoritas Puy-puy, entonces en mis ojos). Y bueno… me gusta escribir (desde mi fabulosa vista panorámica) los cuadros de aquellos que toda su vida invocan mi nombre, de los que temen a castigos que nunca he dado y que nunca daré y de los que esperan que les lance pedazos de eternidad. De la misma forma en que todos los días, a las siete de la tarde, en la plaza de armas santiaguina de 1896; realiza eternamente el santísimamente contumaz: Padre Porfirio. Amén.

viernes, febrero 01, 2008

¿Divinas plumas? y/o ¿Absurdo divino?

“Las señoritas Puy-puy son los seres más extraños que se pueden encontrar en los universos… habitan al interior de nuestro globo ocular, y están hechos del agua y los nutrientes que hay en éste. Su tamaño es semejante al de una bacteria, sin embargo, su apariencia difiere muchísimo de una; se asemejan más bien a un ser humano con características anatómicas de anfibio y el perfil psicológico de la Lophophora Williamsí (¡madre mía!).

De su estructura y desarrollo social se sabe de buena fuente, acerca de las rutilantes ciudades y enclaves construidos con propósitos de eficiente producción industrial. No obstante, jamás han conocido y menos desarrollado un comercio o algo parecido. En sus industrias se fabrican una variedad ininfinita de objetos inimaginables; con las propiedades más absurdas y las utilidades más grotescas, que usted, sobre todo usted, se podría imaginar (repudiando).

La cosmogonía de estos seres es algo interesantísimo… nuestras pupilas son para las señoritas Puy-puy “el sol”, y el volumen total del globo ocular (que ellas desconocen con demasía) es lo que llaman humildemente: “universo”, el cual sigue siendo un gran misterio para estos magníficos seres. Aunque pesar de ignorar sobre su “universo”, han creado un minucioso calendario que distingue el día de la noche, basándose en la duración promedio en que los parpados permanecen abiertos y cerrados. ¡Ah y por cierto! Lo que para nosotros es congoja, rabia y llanto; para ellas son un fenómeno meteorológico llamado lluvia y mal tiempo… ¡Ah y el tiempo! Casi se me olvidaba…

El tiempo para estos seres corre de forma muy distinta a la forma que corre para el hombre: lo que un humano realiza en el tiempo de un día de sol a luna, ellos lo hacen en el tiempo de un ojo abierto a uno cerrado (No se ponga a llorar de júbilo Mr. Ford)

Esto y mucho más son las Señoritas Puy-puy… Aunque podrían ser otras cosas ¿por qué?...pues ya saben: soy un científico ilustrísima, honorabilísima y profundamente respetable; sin embargo, mi ciencia se llama patafísica , y la hago a partir de excepciones que jamás son pocas. Por esto, es que les quiero info….”

Josué dejó sorpresivamente de escribir las estupideces sobre señoritas y puy-puyes que salían de su plumas; pues claro, él mismo: un personaje fascinante, debía empezar a ser escrito por mí: su desconocido escritor… Pobre de Josué, siendo él un personaje deslumbrante, profundo, arrebatador; de esos prototipos que son llevados a la pantalla grande; se tuvo que ver apabullado por el infausto azar de ser escrito por un imperito don nadie como yo.

Después de largos espacios en blanco de meditación, he reflexionado que lo mejor es que Josué no sea escrito y se quede tal cual como lo que es ahora y de lo cual él no tiene idea. No se aflija gallinazo, no es nada importante; lo que pasa es que Josué es una Señorita Puy-puy residente en mi globo ocular, y en cuanto él termine de escribir lo que estaba escribiendo sobre las Señoritas Puy-puy, se levantará de su escritorio, caminará unos cuantos pasos, gritará: ¡Aaaah! Y se diluirá en la sustancia de agua y sales minerales en la que estaba inmerso y de la cual estaba hecho… ¿por qué este fatídico final? Pues porque yo lo decido, ¡yo!: su escritor y dueño de ¡mi! Ojo: su humilde universo.

“…¿en que había quedado? ¡Oh sí!: por esto, es que le quiero informar que yo e incluso tú podríamos ser una señorita Puy-puy”

-¡Aaaah!

“es el mejor final que he escrito en mi vida” me dije a mí mismo (el escritor de Josué) y luego de esa auto-alabanza, seguí escribiendo que iba que iba a seguir escribiendo; al mismo tiempo que me daba cuenta con perfecta aceptación, de que yo podría ser una Señorita Puy-puy al interior del ojo de un otrora llamado Dios, y ahora después de esta inapelable epifanía tan sólo llamado: imperfecto renacuajo; que observa (utilizando mi universo para aquello) las sales minerales de su imperfecto Dios y trasciende (al igual que yo y al igual que Josué) en la pluma.



martes, enero 29, 2008

A los vegetales de delantal blanco

El serojo de la puerta
¿Quién sabe rojo?
Gira con una llave de arena
Fue un cilantro el capaz de efectuar
Tan cientifífica tarea

ABRIMOS LA PUERTA
Y NOS ENCONTRAMOS CON UN CILANTRO
ABRIENDO UNA PUERTA

¿Quién sabe rojo?

El artista o el artero
No me hable de raperos
O menos de rimas celulíticas
Corren por el campo
Les corre la baba
Imagínese a esas rimas

Llevan la carne a cuestas
La sujetan con la nariz
¿Pero si la rima es una nariz?
Mucha razón señor aguafiestas

El serojo de la puerta
(¡Ve que sabía rojo!)
Nunca gira con arena
Pero de alguna forma giró
Y aquí estamos viendo cilantros
Y puertas abrirsesese

De alguna forma avesurda
Nos tropezamos con la seriedad
De los vegetales impávidos

Si pudiera ver desde arriba
Vería el infinito
De puertas y cilantros
Y llaves de arena

Nunca deje de ver desde arriba
Siempre hay aviones para eso
¿Y para qué quieres aviones?
Si puedes saltar con una avesurda

¡BRAVO!

Salud y seriedad ininfinita, para todos los gallotes
.

miércoles, enero 16, 2008

Inauguremos nuevamente
Los labios del fluir irracional
Inquiramos nuevamente en la bóveda
Del imán más potente
Abramos con vehemencia saturnina
Los portales de aquel universo
Que por los poros entra
Y por los labios sale

Esos labios yo quiero en mis bocas
Esos poros yo quiero en mis pieles
Mis fragmentos en manos del verso
Mis esquirlas en carne sin seso
Danzando en un portento viejo
Los pasos de un portento nuevo

Malditos, Ubúes, Condes, surreales
Todos los viejos en la verbena de Dionisio
¡Pero qué viejos!: el tiempo es una irrisión
En los labios suyos, en los labios míos
Y todos danzamos en un mismo delirio
Y todos nos embriagamos del mismo vino

Agitemos los labios del fluir irracional
En nuestras bocas expectantes
Al heurístico delirio
Que una vez más se viste de verso

martes, enero 08, 2008

Insomnio Shamánico

Que las camas, los catres, los lechos
Dejen de ser tan pequeños
Cada noche corroboro
Esta necesidad perentoria
En un desgarrador ojo abierto

Cada noche el vaivén
De mi insomne cuerpo
Me sugiere el abismo
Que cultiva mi cama

Cada noche en un borde
La gravedad me llama
A caer de mi lecho
Enredado entre sábanas

Pues la psicosis humedece
La oscuridad de mi cuarto
Y me empapo en ausencias
Me empapo en angustias, dolencias

Una mano bajo la almohada
La misma en mi cabeza, en mi pelo
Posiciones incómodas, comezones
La otra tantea el abismo, pionera audaz

Y los perros que ladran
En intemperies ignotas
¿A qué le ladran?
Yo también ladro
¿No me escucho acaso?

No me escucho y de nuevo en el borde
La gravedad es hermosa
Promete un abismo
Ausente de humedades

Abro los ojos y caigo, en efímera voluntad
El golpe, una risa, lucidez, silencio
Entre sábanas que ya habitan mis poros
Sobre suelo frío y contactos inocuos
Veo polvo, pelusas, juguetes de antaño

Y me incorporo con pachorra
Para iniciar un ritual sin dioses
Las sabanas me conducen absorto
A la ventana eyectada con goce

La luna me energiza los ojos
Hay calle, hay pies descalzos
Hay verbena portentosa
Hay un yo: sonámbulo voluntario

Guiado por un nuevo instinto
Impulsado por un pecho que refulge
Me transformo en cuadrúpedo
Y ladro en fragores nocturnos
Junto a los otros perros

Que nunca fueron perros
Sino que hombres como yo:
Empapados de carencias
Caídos entre sábanas y noche

Paracaídas y alambique
Que transforma las angustias
En portentos de trasnoche
Paradojas humanas
Paradojas noctámbulas

Ladrando con regocijo inmunizante
Aullando con misticismo shamánico
A las lunas rutilantes y sensuales
Nuestras húmedas tribulaciones

lunes, diciembre 31, 2007

Grandes (obesos) descubrimientos científicos

Por culpa de ese tarado perdí mi pega y me gané una sarnosa envidia. Entomólogo el nombre técnico, yo le digo lisa y llanamente bichólogo: Sombrero, pantalones cortos de safari, bototos, toda la pinta de explorador del discovery chanel y la arrogancia de aquel que encuentra respuestas refraneras a las preguntas de un filósofo de asado, en el análisis psicológico de las mantis religiosas. Un pavo real, arrendando un cuartucho de cuatro por cuatro a una prostituta con prótesis y mal depilada, ostentoso de sabiduría científica y trabajando como jardinero profesional y destacado en el jardín de la señora Ernestina. Ese era Carlitos Vitell antes de hacerse de fama y dinero (nunca tanto como para decir fortuna); y mira como le cambió la vida al muy desgraciado, después de sus “descubrimientos”: el cuartucho y todo esa porquería por un penhouse en pleno barrio alto; los bototos por botas y los pantalones cortos por pantalones largos. Lo único que no le cambió fue la arrogancia muy ensartada en la sonrisa de Hollywood años 50. Y todo por sus husmeos en el jardín de la señora, los cuales podría desmentir porque yo fui su jardinero y me conozco el jardín y la gran farsa. Pero quién le va a creer a un pobre diablo como yo licenciado en filosofía y jardinero mal pagado desde mi licenciatura.

Me echaron cuando el nieto de la señora mocoso gordinflón cabrón, me descubrió depositando un par de cebollas (o unas cinco) en el bolso (¿con qué me preparo empanadas?), y la muy ballena decidió despedirme aduciendo a que las tazas me las hace mal, las rosas me las poda mucho, las lechugas no tienen fertilizante, el otro día te vi entrando a la zona prohibida y ahora robándome la cosecha. Y bueno, es cierto que una vez entré a la zona prohibida, vieja de mierda lo que podría decir de esa zona y de seguro lo diré más adelante; pero en ese momento me puso en la calle sin pagarme lo que llevaba de mes y gritándome que esta vez voy a buscar un jardinero profesional, honesto y agradable. Ahí apareció este licenciado en entomología (carrera con la cual los filósofos compartimos el campo laboral) con sus cartones y sus mamotretos de “tesis sobre la crianza de abedactylus hipopólimus en los jardines sudamericanos” ¡Bravo! Por supuesto la señora Ernestina con su papada bonachona y sus ojos mojados de transpiración sebosa expelida de un cráneo repleto de la moral latina matriarcal, se creyó el pomposo cuento de que los abedactylus hipopólimus, eran el nombre científico de sus macilentas rosas y no como bien se sabe, el nombre cientificoide del caracol fangolero, plaga natural de las rositas.

El esperpento comenzó a trabajar con la eficiencia de un empleado de Ford, llevando datos útiles y regalos portentosos del jardín a la sebosa señora Ernestina, a cambió de limonadas hidratantes y postres caseros (que a mí nunca me dio). Fue un amorío de pecera que interrumpió la impecable eficiencia de Carlitos con las intachables historias de Efraín, mi correctísimo Efraín, mi guapísimo Efraín, mi valientísimo Efraín y todos los “ísimos” agregado a los adjetivos del prototipo comadrero marital de Doña Ernestina Mora viuda de Efraín González que en paz descanse amén; muerto seis meses atrás y como se puso de insoportable la vieja desde ese entonces. Carlitos mientras fingía escuchar las “conmovedoras” historias, -cosa no muy difícil teniendo en cuenta que los ojos de la señora estaban siempre tapados por una mezcla de cejas grasientas con sudor espeso- escribía en un cuadernillo sus datos y observaciones acerca de la despampanante fauna del jardín de la doña. Clasificaba mariposas, caracoles, hormigas, cigarras, nada fuera de lo normal.

Sabe que estos sillones camas nunca me han agradado mucho; voy a sentarme. Y hablando de sillones, hace un tiempo atrás esto de la verdad se me volvió muy complicado; más complicado incluso que como le quedó a Dilthey, el realismo volitivo, el constructivismo y todos los escépticos Light. ¿Se ha preguntado si el vecino ve el mismo verde que usted? Porque… la coincidencia perceptiva que encontramos en los relatos y los juicios acerca de un mismo objeto, quizás es coincidencia sólo a nivel de relato. Pensar en eso me vuelve loco, le explico: este sillón que usted en su telón perceptivo ve verde y yo veo amarillo le hemos puesto un nombre común: azul. Sí ok, los dos coincidimos a nivel lingüístico representativo que este sillón es azul y no hay problema con eso, creamos todas nuestras “azuledades” en armonía con el prójimo lingüístico, pero en el cinematógrafo interno, aquel color que todos llamamos azul, yo lo veo del color que para usted es el amarillo y usted lo ve del color que para mi es el verde, a pesar de que le hemos puesto el título común de azul. Claro, es una idea deschavetada pero no imposible; para comprobarla tendría que meterme en su cráneo y ver con sus ojos el mundo. No me mire con esa cara y déjese de anotar, le voy a dar un ejemplo. Imagínese un monstruo metafísico que poseyera la llave de la objetividad ontológica, pusiera un objeto al medio de una pieza (que tan sólo el podría conocer en su verdadero ser) y en la pieza hiciera un círculo de personas como usted o como yo alrededor del objeto y con los ojos vendados. Luego de esto, nos sacara a todos la venda al mismo tiempo y esperara el tiempo que es preciso para que realicemos el acto perceptivo que llamamos “ver” (ese objeto) y nada más, deteniendo el tiempo de nuestras mentes justo en el momento en que la imagen del objeto queda fijada en el telón perceptivo; al igual que si fuéramos cámaras fotográficas. Para así finalmente, abrir nuestra mentecilla, sacar las imágenes y ponerlas en una pared; dándose cuenta para su sorpresa; que todas son distintas, todas tienen distintos colores, distintas formas, distintas texturas, distintas consistencias y que ninguna coincide con el objeto como es en realidad, el cual tan sólo él conoce. Luego de esto, para corroborar su pasmo; devolviera las imágenes a nuestros cerebros, echara a andar el tiempo mental y nos preguntara a todos: ¿niños, de que color es ese objeto que está ahí al medio? Respondiendo nosotros a un unísono disonante para sus oídos cognoscentes: ¡azul tío monstruo! Respondiendo y respondiendo sus siguientes preguntas acerca de las características del objeto, en un mismo unísono azorante.

Ese tipo de ideas me angustian bastante seguido, y no quiero ni pensar que esa pesadilla que puede estar sucediendo a nivel perceptivo, suceda también a nivel conceptual, madre mía. Pero no me desconcentre más, déjeme seguirle contando sobre la señora Ernestina. Se preguntara ¿Qué tanto tiene que ver la señora Ernestina en lo que pasó con Carlitos Vitell? Se va a dar cuenta que mucho. En primer lugar, ella es la última matriarca de una dinastía ancestral que ha poblado esa casa desde tiempos coloniales; cosa extravagante de suceder en estos tiempos tan mezclados, Sin embargo es cierto; los manuscritos, fotos y ajuares que todas las tardes sacaba tediosamente para mostrarle a Vitell; eran reales. Tías, abuelas, tías-abuelas, abuelos-tíos, abuelos (porque antes también hubo patriarcas) que vivieron en esa hermosa casa, dotada de un jardín gigante en un terreno sin usurpar aún por los supermercados y multitiendas que colonizan Maipú. En segundo lugar, todo adefesio que aparecía en esas fotos, poseía dimensiones esféricas; sus antepasados, ella misma, su difunto esposo y su nieto que vive con ella: un estómago industrial y una talla monumental. En tercer lugar… no hay tercer lugar pero no importa, porque sabiendo eso y sabiendo lo que había en la zona prohibida, que hay que ser muy tarado para ser jardinero de aquella casa y nunca haberle echado una ojeadita a la zona prohibida; se tendría que haber dado cuenta ipso facto, de que sus grandes descubrimientos científicos, en verdad no eran tales.

El “gran descubrimiento” que hizo Carlitos, sucedió cuando en una de sus tantas clasificaciones de bichos, se encontró con los gusanos del jardín de la señora, los cuales a simple vista rebasaban con creces la dimensión normal de cualquier gusano de jardín. Fue entonces cuando el mequetrefe comenzó a traer una revista llamada Science y la leía entremedio de limonadas e historias de Efraín, echando por la borda su magnífica eficiencia... luego me enteré (ya que leí el artículo de la revista) del contenido de ésta, el cual versaba precisamente sobre los últimos esfuerzos de los científicos por encontrar un tipo de suelo apto para la crianza de gusanos de mayores dimensiones; ya que los gusanos comunes al desarrollar la obesidad (cuando son criados naturalmente en tierra y no alimentados artificialmente) producen una enzima que serviría para curar el SIDA; sonaba demasiado simple, pero era cierto, así nomás: simple y efectivo.

Por un mes completo trajo aparatos raros, se llevó muestras del suelo, se llevó gusanos y a pesar de que hizo todo un prolijo estudio; pude notar en su cara que había algo que no concordaba…había algo que faltaba: la causa científica de la obesidad de los gusanos… Y a pesar de la ausencia de aquel pilar fundamental; esbozó un inverosímil informe, en donde especificaba que el análisis del suelo arrojaba la existencia de un componente extraño e ignoto en su composición, y que a pesar de no saberse la causa exacta de la obesidad de los gusanos; debía comenzarse con la crianza de los gusanos en aquel jardín, antes de averiguar la composición química de este supuesto compuesto ignoto. Ya saben: ¡se había encontrado la cura! Y el SIDA es una enfermedad que no puede esperar ante estos enigmas científicos… Luego de enviar este embustero informe a las autoridades científicas locales (que lo conozco porque también lo leí, una vez que lo dejó tirado en el pasto) comenzó a visitar la casa un grupo de cinco autoridades, con delantal blanco lapiceras y todo; para el profundo desconcierto de la señora Ernestina, a la cual Carlitos persuadió argumentando que eran amigos de él, interesados en las rosas de su maravilloso jardín. “Negocios son negocios señora Ernestina, no debe dejarlos pasar”.

En una de las conversaciones del grupo de cientificoides con Vitell, uno de ellos le propuso a Carlitos que cuando hiciera público su informe, demostrara (porque habían palabras y embrollos de sobra para demostrar) que la obesidad de los gusanos era producida por las condiciones específicas, únicas e irrepetibles del microclima y el micro hábitat de aquel jardín; y no por la supuesta sustancia ignota que el grupo de cientificoides descubrió al instante que no era tal. Le dijo además que comunicara la existencia de nuevas investigaciones de grandes grupos de científicos, las cuales estuvieran trabajando para reproducir artificialmente el microclima y el micro-hábitat del lugar en un plazo no menor de diez años… En ese momento fue cuando entré en las vísperas de un estornudo inaguantable, con el cual luche para provocar el menor ruido posible; ocasionando a pesar de mi esfuerzo, un fragor del cual los científicos se percataron, descubriendo así mi escondite en la bodega. Luego de eso me echaron de la casa sin que la señora Ernestina se enterara y después de una semana; día martes que coincidió justo con la publicación del “descubrimiento científico del siglo” llegaron unos hombres a mi cuartucho, me sedaron y me trajeron a esta clínica psiquiátrica.

Aquella semana fue terrible… me sumí en una soledad indescriptible, en el convencimiento irreversible de que no podía desenmascarar a ese farsante, por más que supiera la verdad… ¿a quién le contaba? ¿Por dónde partía? ¿La prensa?... después de cinco días de indecisión, llamé a varios diarios y noticieros, les contaba lo que le he contado a usted y al principio de mi relato, me decían que la cura del SIDA era una noticia seria, que no daba pie a las controversias faranduleras de un don nadie como yo y que el próximo martes se publicaría el anunciado artículo… ¡un periodista llamándome farandulero! Luego llamé a revistas científicas y me decían que sólo recibían artículos, que si quería decir algo respecto al artículo sobre la cura del SIDA que se publicaría el próximo martes, escribiera un artículo y lo enviara a las autoridades científicas respectivas. Y eso hice; escribí un artículo donde doy a conocer paso a paso los pormenores de la gran farsa científica, el cual no alcancé a enviar ya que los de la clínica llegaron sorpresivamente a mi cuartucho…

aquel artículo lo tengo ahora en mi bolsillo; lo alcancé a guardar unos minutos antes de que me sedaran. Se lo entregaré a usted, confío en que confiará en mí y hará saber la verdad. Tome.

-OK muchas gracias; yo también tengo algo para usted -dijo el psiquiatra y al instante le entregó un parte médico- su diagnóstico es demencia irreversible y psicosis.

-¡pero cómo, si no me ha hecho ningún examen, y lo único que he hecho es contarle toda la verdad!

-Pobrecillo, no se acuerda de cuando se hizo los exámenes… ¡enfermero! - exclamó y al instante apareció un enfermero con contextura de rugbista por una puerta que más bien parecía un armario, propinándole un doloroso tackle al desconcertado ex-jardinero.

Acto seguido, se llevaron al turbado hombrecillo en una camilla en donde le fueron asestando un blanquísimo chaleco de fuerza, al mismo tiempo que una jeringa introducía en sus venas el tranquilizante que lo durmió durante dos días. El impávido doctorcillo esperó a que se calmara el ajetreo causado por la reclusión a “tratamiento indefinido” en la clínica de orates, del paciente que acababa de atender; para proceder a leer el artículo que éste le había entregado unos minutos atrás, el cual (como pudo darse cuenta) distaba años luz de poseer la rigurosidad de un artículo científico, coincidiendo más bien con un testimonio escrito a estilo similar, al testimonio que oralmente le había relatado en su consulta. La desilusión que le provocó al doctorcillo aquel papel que nada nuevo le decía, se vio interrumpida por el repentino recuerdo de que a pesar de la vehemencia refutadota y apodíctica de aquel hombre respecto a los descubrimientos de Carlos Vitell, en ningún momento de su relato oral esgrimió los argumentos de su refutación; sólo lo hizo de forma incompleta cuando habló de la dinastía gordinflona que pobló la casa de la señora Ernestina desde tiempos coloniales.

Algo faltaba en el relato de aquel jardinero para saber la verdadera causa de la obesidad de los gusanos. Al dar vuelta la tercera página del artículo que ojeaba desidiosamente, encontró lo que su cerebro andaba buscando: la zona prohibida. El contenido de esa maldita zona era lo que faltaba en el testimonio del hombre. Al darse cuenta de esto procedió a leer con mucha detención:

“¡La zona prohibida! ¡Grandes descubrimientos científicos! ¡Yo fui el gran descubridor y de aquí a diez años más o quién sabe por cuanto tiempo, se va mentir sobre la causa de la obesidad de los gusanos!... ¡En la zona prohibida hay un cementerio! En donde la truculenta señora Ernestina tiene enterrada a toda su ingente parentela, incluyendo a su elefantoide marido Efraín. La causa de la obesidad de los gusanos que ese imbécil de Vitell no ha podido descifrar, es que los malditos gusanos se han dado un festín orgánico con los restos de la familia ¡Tan simple como eso! Es cosa de escarbar en una zona del cementerio general en donde hayan enterrado varios obesos y encontrará curas y más curas contra el SIDA. Pero no, claro, como no se han enterado de aquello, tuvieron que inventar una explicación erudita, convincente y difícil de encapsular: el microclima el microhábitat ¡por favor! ¡El descubrimiento científico del siglo, es en verdad el embuste científico del siglo!”

En el escritorio del médico, se leía la siempre ampulosa placa que brillaba con el título de: Dr. Fernando Vitell, médico psiquiatra. El ahora sorprendido doctor, terminó de leer la impactante declaración de aquel hombre; para luego levantar su higiénico celular y marcar el número de su famoso hermano.

-¿Alo? Carlos, ya mandé al manicomio al mirón… y de pasada le saqué la verdad; la explicación que te hacía falta: en esa casa hay una zona aparte en donde existe un cementerio familiar… encuentra esa zona, escruta las tumbas y haz los estudios respectivos para demostrar la verdadera causa de la obesidad…

-Fernando ¿te escuchó alguien? –preguntó Carlos en tono paranoico.

-No

-Procura que nadie te escuche jamás ¿me escuchaste? ¡jamás!...las investigaciones ya están publicadas y nadie se puede enterar de la verdadera causa. La reputación y el dinero se irían a la mierda ¿comprendes?... además que… las verdades y la ética científica son algo tan conversable ¿no crees? Tú mismo… acabas de oficializar la locura de un hombre sano, y la verdad es que está loco; el parte médico está escrito por tu omnipotente pluma de psiquiatra y ningún enfermero te va a discutir su locura… de aquí a diez años más, cuando la comunidad científica nos empiece a rendir cuentas, algo demostraremos; las demostraciones son lo más elevado a lo que podemos llegar, pues la única verdad son esos gusanos que nos esperan a todos; demostraremos algo en forma magistral, y seguiremos pudriéndonos en dinero…

-Comprendo… que irónico ¿no crees? –Dijo Fernando mientras prendía un cigarrillo con parsimonía- Aquellos animalillos que devoran nuestra putrefacta existencia, son los que nos están haciendo pudrirnos en dinero. Aquellos animalillos que nos desintegran ineluctablemente, son los nuevos responsables de la extensión de la vida de cuántos maricones con SIDA.

-Fernando… nosotros los científicos no necesitamos pensar en eso. Para eso tenemos la ciencia ¡La bendita ciencia! que nos permite explicar de la forma más convincente y categórica, aquello que no tiene explicaciones… pero que importa que no haya explicaciones ¡si podemos demostrar lo contrario! En nuestro reducido pero prolífico terreno, podemos demostrarlo todo… lo único que no podemos demostrar, es que las demostraciones realmente demuestren algo. Y eso, es lo menos que necesitamos demostrar y sobre todo, lo menos que necesitan que les demostremos

-Tienes razón hermano. Después de todo, un científico puede ser un técnico del pensamiento o un filósofo con mucha fe; pero a nadie le interesa esa diferencia... a nadie le interesa el principio, sólo los resultados…Voy para allá. No hay nada más que conversar – dijo Fernando y cortó la llamada, mientras aspiraba absorto el humo de su cigarrillo.


5 años después, Carlos recibió el premio Nóbel; 7 años después, el jardinero se volvió loco; y 10 años después, la ciencia quedó agonizante en un accidente muy bien reportado por la prensa.

domingo, diciembre 23, 2007

Canción del que vive para el que muere


El niño no es un vaso que llenar
Sino un fuego que encender

Francois Rabelais



Señoras gallinas, Gallos gerentes
Que echan tierra al chaval atorrante
Que picotean la pluma indecente

Señoras gallinas, gallos gerentes
Que con ritos colman
Su vacío irritante
Su nada furibunda
Su miedo indeleble

Señoras gallinas, gallos gerentes
¡Paren por favor!
De cacarearme la frente
De fustigarme las lenguas
De atornillarme las sangres

Señoras gallinas, gallos gerentes
¡Dejen de golpearme!
Por no golpearme junto a ustedes
Por no lanzarme a sus canales

Sus simétricos canales
Que escapan de los mares de la nada
Pendiente en contra a la montaña

Y usted gallina o gallo que lee
No me hable de lírica por favor
Palabra que suena a la imagen
De un griego blanco, blanquísimo
Escultura de yeso diría yo

Pulsando con sus manos una lira
Invocando armonías metafísicas
Envuelta en las más precisas
Y preciosas proporciones áureas

Primeras damas gallinas, gallos presidentes
Jugando al orden mundial
A la decencia municipal
A la moral universal

En un imperio de pollos
Que aspiran a un decoroso plumaje
O pollos (como yo) que aprenden a nadar
En la nada inexpugnable
Donde creamos nuevos centros desechables

No manden centinelas a arrestarnos
Ni menos vengan ustedes con sus trajes
A tratarnos de herejes, a cortarnos los brazos
A lanzarnos arpones en caso de plagio

Señoras gallinas, gallos gerentes
Cuelguen sus ritos
En un museo clausurado
Y así obtendremos por fin
Ciudadanía en los universos

viernes, diciembre 14, 2007

Canción para el que vive


Adolescentes que buscan
En los baúles de substancias
Viscosas, gelatinosas, vertiginosas
Y nunca encuentran

Adolescentes que se descarnan los labios
En besos desaforados
En espasmos dionisiacos
Y nunca encuentran

Adolescentes que se citan
A las horas más secretas
En los sitios más recónditos
Y nunca encuentran

Adolescentes que gritan en las calles
En los oídos más sordos
Y nunca son oídos
Y siempre son oídos
Por algún inválido

Asqueroso representante
Que da un mal consejo
Y se jacta de darlo
Y nunca encuentran

Adolescentes que no descansan en la búsqueda
Y lloran en su cama deshecha
Y siempre procuran hacerla
y nunca encuentran

Adolescentes en la vorágine
De un adolecido eros
Que lamentablemente
Se va a resolver

En la madurez encontrada:
Un piso prefabricado
Y una cuenta regresiva
En donde ya no adolecen
El portento del adolecer

Adolescente recuerda
Que vivir, a veces sólo es
Levantarse en la mañana
Con todo lo que ello implica
Que nunca implica nada

Por eso no te canses del dolor
No te canses de la búsqueda
No te mueras en vida

Con un dolor amortajado
En los recuerdos de la adolescencia
Mientras masticas somnoliento
Una anodina madurez

martes, noviembre 27, 2007

Elegía anacrónica


A Martín Heidegger… a veces
Y a otras “emes”… Amén






Y nos presentamos en la penumbra del sol…
- me llamo hombre ¿usted?
- realidad; a secas.
-un gusto conocerla…
Lastima no poder conocerla

Así comenzó un idilio siempre erótico
Uno y múltiple sus amantes
Hombre, Sócrates, Tomás

¿Quién la amó más? Da igual
El tiempo no tiene antítesis
Sólo hombres que juegan
A descubrir, manosear, dominar
Tesis, antítesis, ciencia, religión

Son ofrendas de amor
Lo poco y nada que podemos darle
Vestidos, alhajas, trajes simétricos
Lo poco y nada que nos da

…Y es que el sexo: un imposible
Con una realidad asexuada
Y es que el hombre: un semental fogoso
Que bramó por penetrarla
Que lloró por poseerla

Fraguando así las lágrimas
En el cristal inquebrantable
De un amor frustrado y desgarrador
Amor corrosivo de proporciones
homicidas



-Y ASÍ FUE-




Ingente magnicidio
Re(de)construido en esta era:
Puñal desenfrenado, acribillada realidad
Por un hombre desesperado
Por un hombre sin venas



-LUEGO-



Sexo oral /hombre/- cadáver
Truculenta obsesión, amor sin tregua
Transfusión de sangre y venas
A un animal satisfecho, de poseerla aunque fuera…
Estática, yerta, exangüe, muerta.

Posesión eterna
Parto y trascendencia
Y es que…Hijos hubo de esto
Herederos de una sangre muerta
Filial transmisión infecta
Herederos de una realidad muerta

Las generaciones poblaron las ramas
Y el crimen se fue olvidando
Porque convenía olvidar
Convenía enterrar y moler
La horrenda evidencia.



-SIN EMBARGO-





La sangre de muerta
Hoy corre por tus venas
No hay diálisis que licue
La eterna gangrena

Cultura se llama la roja ascendencia
Inexorable omnipresencia
Lastre inextricable
En una raza truculenta

No sé si haya forma, de reparar el daño
No se si haya forma, de aceptar la condena
Sólo sé que pudimos saber
Sólo sé que pudimos vivir

Y la incertidumbre nos acecha
En cada fantasma ilusorio
¿¡No es así Zaratustra!?

Optimista esfuerzo hiciste
Mas aún así, el futuro de la sangre
Sigue siendo cosa de enigma


-Y QUIZÁS-


Sólo nos quede bailar en el basural…

lunes, noviembre 05, 2007

Hombre

contribución de vlured: terrícola maxilofórmico


Hombre, me contaste ayer:
Que te van a operar de un cáncer en un mes más
Que estás endeudado hasta el cogote
Que te asaltaron en la calle y te sacaron la cresta
Que el compadre de toda tu vida se llevó la plata del negocio y desapareció
Que tu hermano agoniza en un hospital
Que ahora eres alcohólico
Que tu hijo el mayor no se graduó
Que el otro salió maricón
Que tu hija se casó con un pintor
Que ya no hablas con tu padre
Desde el día que se murió tu madre
Además tu señora te puso el gorro con el mismo que se fue con la plata
Y que tres días después que te enteraste de eso, ella se fue con él y también desapareció
Hombre, yo te digo: Así es la vida.

domingo, noviembre 04, 2007

Al vacío

¿No podría usted callarse más fuerte?
¿Tiene algo que no decirme?
¿Qué pasa con los sistemas?
¿Con los epígonos que son y no son?
¿Hay algo que rechazar?


El miedo a ser un hablante craso
¿Acaso te acongoja?
La furia de lo inefable
¿Acaso te da bocas?

Bocas
Por donde sale la bazofia de Dios
Los ojos de Comte
La santidad de Tomás
La escalera de micro

El cilindro regular
Por donde pasa la voz
De la verborrea fetichista
Que todo anima
Que todo explica

Más bien ciruelas
Para cagarse en la cara
Comer fecas de recién nacido
De recién muerto
Fecas de prostituta momificada
Chinchorra hace 3000 años

Latinsajona en 3000 años más
Da igual
Cerebro de mundo en cm3
Excusados para vomitar
La humanidad está en el water

Obesos famélicos
Sebosos, sudados, meados
Desdentados, eructos, sangre, risas
Pollo, carne, ojos, gritos, canciones
Ano de obesa circunscribiendo el mundo
Pene de sirena introduciéndose en un sacapuntas



Y de todo eso:
Verdad en lata al vacío
Completamente comestible
Desinfectada, pasteurizada, certificada
Embalada y exportada

Estudio, Marketing, publicidad
Se va a vender con seguridad
Será un éxito, ha sido un éxito, es un éxito

Humanidad durmiendo en el supermercado
Haciendo felices las colas
Vendiendo el alma, el cuerpo y el sexo en el intento
Efemérides anunciadas por megáfono
Son muy respetadas. Mira por donde lo dicen

Todos con su lata en la mano
(Algunos se llevan un camión entero)
La manipulan, la acarician, no quieren abrirla
Es tan linda, para qué echarla a perder
Es tan linda, quiero que sea eterna

Mamá, mamá, yo quiero ver que tiene adentro!
Dice el niño, siempre curioso y escrutador
La madre no lo escucha
Se pone la lata en la cuenca de los ojos

Y comienza el baile, otro baile
Un rayo divino
Organizando geométricamente
Las madres, los padres, las abuelas
Tomados de las manos, sin saber por qué

Los niños miran, curiosos como siempre
Desgraciadamente aprenden
Los pasos de esa verbena patética

Verbena limpia, higiénica
Desinfectada, pasteurizada, organizada
La mierda está adentro de las cuencas
La mierda está adentro de las latas.

lunes, octubre 29, 2007

Ventana abierta, noveno piso y noche

La Interminable verbena del rock n’ roll
Nunca fue tan interminable
Lo sé
Lo sé muy bien
Lo sé muy bien maldito
Lo sé muy bien maldito lector…
Aunque…no vengo a azotar la sapiencia
En la urdimbre de este papel blanco
Y menos las palabras… que poco saben de lo blanco
Y harto hablan de ello

No podría siquiera decir que vengo
Más bien me voy
A la cama, al lecho, al nicho, al féretro
Lo que sea, usted sabrá, por algo es mejor poeta que yo

No entiendo muy bien lo que digo
Sin embargo lo comprendo de una forma exquisita
Cuando miro hacia arriba y veo estrofas simétricas…
Con forma de trompo, de mesa, de copa al revés
Y ahí está presente Dios, Che, pero no se le nota la mano
El problema es que Dios está en mi televisor
Y se me perdió el control remoto

La geometría de la noche, no siempre es portentosa
Es una atmósfera nebulosa
Depende si hay grillos o no
Si hay perros o no
Si hay luces o no
Si hay gatos o no, o jazz
Si ella se desnuda, o prefiere el whisky caro y lentejuelas

Me agrada no entender
La magia enciende ese agrado
La noche agita los labios del fluír irracional
Y apaga las palabras represoras
Las métricas logarítmicas
Las retóricas del bronce

Enciende también el cigarrillo
Que bastante tiene de tabaco absurdo
Y del absurdo no peyorativo
Tabaco erótico
Ok, Produce cáncer, Miguel lo sabe
No sé vaya a desilusionar con eso
¿O pensó que la noche era eterna?
Se acaba… Con un contrabajo lánguido y una trompeta improbable
Un gallo que canta en ultrasonido
Y un whisky que nunca se abrió… y una cama que nunca sudó…
Y un Neruda que nunca escribió los versos más tristes.

lunes, octubre 08, 2007

Multiverso

¿Acaso me contradigo?
Pues bien, me contradigo
(Soy enorme y contengo multitudes)

Walt Whitman






¿Cuánto dura un segundo?
¿Cuánto mide un centímetro?
¿Dónde comienzo yo y termina la huella?
¿Quién mina el ardor que gangrena la mella?

Preguntas baladíes de petulantes
Que esbozaron el mundo en una maqueta
Gigantes errantes, soberbias andantes
Tribunal selector de interrogantes

Ella compareció ante el tribunal
Ella con su habitual sensualidad
Ella molestó con su ambigüedad
Ella la intrigante, fue a dar al basural

Ella es dichosa en el basural
El bazar olvidado del ser
Donde llegan fecas de mester
Y comisuras de lo sideral

Yo admiro a la molesta
Ausente de respuesta
Bailarina de la realidad

Pregunta azorante en boca de infante
Ella es el todo la parte y la nada
Lo múltiple y lo mero en un instante
Ella es los soles, la hierba y la helada

Pletórica porción del abismo
Dotada con más que el vacío
Y con menos que el tomismo

Deslumbrantes mundos de bolsillo
Ciudades carentes de anclas y alas
Bosques ausentes de iras y talas

Carpas metafísicas,
Que ofrecen el eros del nómada
El arrullo del hogar
Y la fugacidad del tornado

Todo ahí amontonado;
Danzando las antinomias
Riendo las paradojas
Riéndose de las lógicas

Festejo del aguardiente,
En la carne viviente
Festejo del agua bendita,
En la carne marchita

Todo tiene sitio en el basural
Los tribunales no lo creen
Los que responden no se ríen
Los petulantes miran mal

En el basural se danza
En el basural soy enorme
Las respuestas se disuelven
Paradojas las absorben.

domingo, septiembre 23, 2007

Diles que no se la vas a devolver!

Niño, corre por los campos menos espacialmente imaginables
Donde las viejas-de-micro no llegan con sus carteras tan X, Y, Z
Niño, corre sin pensar en el tiempo que pierdes corriendo
Que el tiempo dura mientras LA realidad dura
y LA realidad dura hasta cuando comienzas a correr.
Corre mierda! Que vienen los Famas
Corra mi dulce angelito, que a esos los vamos a ver por detrás de la cerradura
La cerradura del taller, a donde LA realidad volvió para ser desarmada
Los famas te buscan para que se la devuelvas
Sí, sí! Te buscan desesperados, porque saben que tú eres el artesano de ÉLLA
(Y de muchas otras)
Te buscan porque ellos no la pueden ver dentro del taller
Ellos quieren que se la devuelvas y se la instales tal cual como la encontraron
Niño, mira a través de la cerradura y ríete; ríete que ellos ya no escuchan la risa
Grítales a las viejas-de-micro que están por ahí infiltradas,
Husmeando desesperadas con sus carteras X, Y, Z; blanco/negro etc.
Diles que no se la vas a devolver
Saca tu onda y pégale un tiro en el culo a la más regordeta
Y corre! Corre! Que te persiguen y les hierve la sangre
Hazlas correr por los campos in-espaciales
Para que se les caigan las carteras, trastabillen con los tacos
Se consternen con esa vaca de 23 ubres, que tienes pastando por ahí
Se horroricen con las lagartijas desolladas, que tiraste a la pecera del perro
Se persignen con cristo, que juega golf con el pene y las bolas de un elefante
Ríete! Te van a perseguir toda la tarde
Ellas quieren su amada y felpuda realidad a toda costa
Mientras tanto los famas han escrutado todo el taller y no encuentran nada
Las viejas vuelven al taller en la noche a organizar la toma
Mira! Mira! Con consignas marxistas exigen su realidad de vuelta
Se tomaron el taller!
Ríete! Que ellos no saben que la risa son los ladrillos de un taller
Corre! Que ellos no saben que corriendo se montan los ladrillos
Ríe! Corre! Crea lo maravilloso en otro taller
Que la vaca de 23 ubres solicita un toro de 23 penes
Y cristo necesita un buen bat para jugar béisbol!

martes, septiembre 18, 2007

Cuadros de un nonato

“there's a sign on the wall,
buts she wants to be sure,
cause you know sometimes

words have two meanings"

Letra de la canción:
"Stairway to heaven" de "Led Zepellin"




- ¿Y?
- Ha dilatado bastante, doctor.
- ¿cuánto?
- ocho centímetros.
- ¡qué rápido dilatas mujer! ¿cómo te sientes?
- Ansiosa doctor, es mi primer hijo.
- Tranquila, ya vas a ver que el parto, es de lo más hermoso que hay. Necesito que comiences a relajarte, pronto te llevaremos a pabellón.
- Doctor.
- ¿dime?
- ¿está todo bien?
- Por supuesto; te has hechos todos los controles y no hay nada extraño con tu parto. ¡uy! Mira esa contracción mujer; matrona, controle la pulsación fetal…
- 132 pulsaciones por minuto
- Ya lo ves, está todo bien, sólo tienes que relajarte y pujar cuando te lo diga. Uff! están altas tus contracciones ¿te duele mucho?
- Si, pero lo aguanto.
- Matrona; la dilatación.
- 8 y medio doctor.
- Falta poco mujer ¿Manuel cuánto le vas a poner al querubín?
- Manuel nada más, sin segundo nombre.
- Doctor, llegó el marido de la señora –dijo una enfermera que se asomó por la puerta.
- Muy bien, llévelo a vestirse y hágalo pasar.

La enfermera salió y pronto llegó el marido de Paula; se podía notar en su cara lo alborozado que estaba, sin embargo mantuvo una actitud sumisa, muy acatante a las indicaciones que el doctor comenzó a darle al instante. Paula entre tanto, respondía a cada sonrisa que su marido le enviaba; producidas por las intervenciones en las que el médico decía algo que tocaba directo en la felicidad de esa familia, que se iría a conformar.

- de un momento a otro pasamos a pabellón –dijo el doctor con esa seguridad que tienen
los médicos- ya está con nueve de dilatación y las contracciones bastante seguidas.

Había algo que se interponía entre ella y esa felicidad familiar que flotaba en la sustancia de palabras de doctores, sonrisas conyugales y olor a sala de pre-parto (que por primera vez se inscribía en su registro olfativo) no era el dolor causado por las contracciones, ni nada que alguien hubiera podido notar en la sala; era algo que más que algo, era la falta de algo. En sus neuronas menos usadas, se había instalado desde su infancia, el axioma cultural que pontificaba al nacimiento del primer hijo como una de las mayores instancias de realización y regocijo de una mujer. Ese regocijo y realización; esa sensación de trascendencia vital-filial, que en aquel momento debía justificar muchos de los esfuerzos y sacrificios que cualquier mujer occidental como ella, había realizado durante su madurez, estaba carente en lo más profundo de su química neuronal, provocando esa sensación de interposición, de desequilibrio que la convertían en una actriz involuntaria sonriéndole a su marido. Sin embargo (y esto era peor), aquel desequilibrio no pasaba de ser una sensación, no pasaba al telón de la conciencia donde podría haberlo afrontado racionalmente, lo podría haber analizado y desmembrado de esa manera que extrañamente vuelve mucho más inocuas las sensaciones desgarrantes; porque claro... la conciencia es una capa mucho más resistente y donde poseemos muchos más recursos para defendernos de aquellos ácidos, que son los desazones como los que vivía esa casi-madre, desazones que al nivel de la inconciencia y la sensibilidad se vuelven insoslayablemente corrosivos con un ser humano.
Paula intentaba inyectarse la felicidad familiar que flotaba en la sala, inútilmente en su conciencia: “mi primer hijo / me cambiará la vida / que feliz está Felipe / no hemos comprado una cuna / ojalá estuviera viva mi madre, para que me viera / sí, estoy segura de que voy a ser feliz…y lo soy ahora, también…” ya que detrás de ese telón verbal de su conciencia, el ácido resultante de los grandes axiomas culturales no cumplidos, corroía las palabras mentales que se proyectaban sobre el telón, dejando una efervescencia total, que viciaba el aire de su salón mental, sellado externamente por sonrisas y muestras de felicidad.

- que momento más feliz amor – dijo Felipe, sosteniéndole la mano y besándola en la
frente, luego de finalizadas unas de las tantas palabras bonitas del doctor.

- sí, es el momento más feliz de la vida –dijo la involuntaria actriz, aumentando la
Viscosidad y el PH de la sustancia de aquella sala, en directa proporcionalidad con el
desequilibrio gestado en su mente.

- doctor, diez centímetros de dilatación.

Comenzó el traslado hacia la sala de parto y Felipe en todo momento sosteniendo la mano de Paula y comunicándole sonrisas intermitentes, que de actuadas no tenían nada (el de verdad estaba feliz). Los dolores de Paula aumentaron, al punto de invadir su conciencia y parte de su inconciencia, convirtiéndolos paradójicamente en la anestesia necesaria para combatir esa corrosión pre-materna que anidaba en su sentir; y un poco antes que el dolor de las contracciones, minara totalmente con la acidez, sus labios esbozaron en la sustancia aérea (que también se trasladaba con ellos), unas palabras que no cuajaron en la tibieza del lugar por donde rodaba su camilla; unas palabras que a pesar de haberse verbalizado en ondas sonoras, venían desde mucho más allá de su conciencia, más allá de su desequilibrio y que a la vez lo incluían; palabras que venían de la mezcla producida por la acidez cáustica y por aquello que se preparaba a salir de entre sus piernas.

- qué será mi hijo- dijo Paula sin ser oída, mientras era instalada en pabellón.


***


Comenzó caminando por el pasillo. Por los ventanales entraba esa luz exquisita de las siete de la tarde de un día de verano, que provocaba a través de un efecto invernadero, la temperatura que de seguro debía tener un feto en el vientre materno. En aquella hora del día, el astro se mostraba pródigo y maternal, gestionando una complicidad térmica y visual entre la temperatura y las partículas de polvo que se dejaban ver gracias al ángulo en el que entraba la luz, dándole al comedor de su casa (porque ya estaba segura que era su casa; un poco distorsionada en algunos aspectos, como se daría cuenta más tarde, pero su casa al fin y al cabo) un aspecto acuoso de líquido amniótico, que junto con la temperatura formaban el perfecto substrato fetal.
Siguió caminando con pachorra y descalza, gozosa del placer uterino-hogareño que había descubierto, y orgullosa a la vez de ella haber brindado 29 años atrás, aquel placer que de seguro debía ser, estar en el vientre materno. La experiencia ofrecida por el astro y su hogar, era tan formidable, que caminar por su casa se volvió un placer que quiso disfrutar despacio. Aquella complacida y orgullosa mujer, ahora se veía caminar a sí misma en tercera persona por la alfombra; descalza y parsimoniosa, caminó por la alfombra del living y se dio cuenta sin sorpresa, que no percibía ningún objeto individual. No es que no estuvieran ahí, no es que ella no pasara la vista recorriendo cada rincón, sino que lo único que en ese momento tenía que percibir, eran las partículas suspendidas, la tibieza arrulladora del atardecer, los pelos de la alfombra en sus pies y su casa dándosele tan natural e inmediatamente: pasillo, comedor, living; conceptos que en aquel momento llevaban intrínseca la aceptación de que se camina por uno de esos lugares, sin necesidad de una prueba empírica particular y contingente como una mesa, una silla, o un sofá que se presenten sinceramente a eso que llamamos vista.
Caminando por entre el líquido amniótico, Paula se sentó en un sofá del living (que nunca vio, estando en cambio demasiado consciente de que estaba ahí) quedando de frente a un gran ventanal por donde los colores de las siete de la tarde, entraban en todo su esplendor, manchando también de naranja y rojizo al polvo que flotaba en el aire y a todos los objetos que no-estaban en el living de Paula. No había horizonte, no había tierra, no había cielo, no había un patio donde ver como jugaba el perro; sólo colores que proyectaban su intensidad sobre el ventanal de la casa, colores difusos, sin nombres, sin explicaciones racionales, sin una conciencia que pudiera atraparlos; pero que causaban un profundo placer en su mezcla con la triada perceptiva uterina-hogareña, sobre el inconsciente y la sensibilidad de Paula. Recostada en aquel sillón, Paula llegó al clímax de placer y comodidad que podía tener cualquier feto dentro del útero; pero aquel clímax llevaba consigo el peso desagradable de su desenlace (al igual que esos tangos que mientras más amor y cosas rosas dicen, más se sabe que van a terminar mal) En la conciencia de aquella mujer, se instaló la noción del tiempo /siete de la tarde/, se proyectó sobre el telón, permaneciendo durante un momento en la expectación, de lo que siete de la tarde, guardaba atrás del telón, que como un tsunami químico-neuronal, ya empezaba a arrasar con todo el placer que había estado sintiendo en el backstage de la conciencia, en el atrás de toda verbalización mental; y que a pesar de todavía estar percibiendo el polvo, la temperatura y los pelos de la alfombra en sus pies, el efecto del tsunami se llevaba todo el placer y dejaba a aquellos elementos placenteros con un gusto aguado y de futura podredumbre. Que angustia, se levantaba ahora… y que nostalgia también, de tener el polvo ahí enfrente suyo y poder tan sólo recordar el placer que le había brindado tres segundos atrás. El tiempo se había instalado con sus respectivos secuaces: futuro y pasado, sobre todo futuro, interponiéndose entre ella y el placer que hubiera querido poseer por toda la eternidad, no obstante, no era una interposición como la que había vivido décadas antes, en los momentos previos de haber parido a su primer hijo; no era el desequilibro retrógrado, de no estar cumpliendo el axioma cultural de: uno de los momentos más felices de la vida, que la atacó en aquel momento, en aquella sala de pre-parto, en un pasado presente. Lo que el tsunami del tiempo le hizo sentir en el living de su casa, fue un desequilibrio a posteriori, un desequilibrio que provenía del futuro y se instalaba en su presente, llenándolo de agua, e instalando en él, un cronómetro de cuenta regresiva, que vedaba todo el placer que le había echo sentir el espectro cromático indefinible de las siete de la tarde. Cuenta regresiva que se detenía a las nueve de la noche o’clock, donde se habría ido la exquisita temperatura fetal, el polvo amniótico suspendido y hasta los pelos de la alfombra (así como estaba golpeando la gran ola), dando paso al frío, a la oscuridad y a gusanos hambrientos entremedio de los pies descalzos. Y bueno… ineluctablemente, a las nueve de la noche o’clock, aquel feto tendría que nacer, o peor aún, morir definitivamente, morir sin ninguna trascendencia más que de abono vegetal y alimento para gusanos. Esa posible intrascendencia, aquel posible game over, era el agua gélida del tsunami, la posibilidad-gusano, que aguaba angustiosamente el presente de cualquier ser humano en el cual entraran las posibilidades, minaba cualquier placer fetal, y no sólo ése en particular, sino que cualquier gustillo del presente, del momento, de la construcción inmediata de la realidad; cualquier saborcillo de los que dejan el aire del salón mental con un olor a azafrán o a alguna sabrosa cazuela (haga usted la analogía degustiva que quiera; a gusto del comensal) es dejado insípido por la maldita posibilidad-gusano.


***

(Sala de parto; Paula pariendo; médico acomplejado; Felipe desconcertado; una especie de trance donde las voluntades individuales, no pueden cambiar nada ¿todavía lector? Prenda la imaginación y proyecte lo más nítido posible, lo que viene a continuación)


Doctor: ¡PUJA!

Paula (mente): Hijos, que feliz, que dolor, ¿pujo? Pujo.

Felipe: mi amor puje

Doctor: puja apenas yo te diga, no después… ¡PUJA!

Paula (mente): mi padre, las amazonas AAAY! El dolor es aguantable, el dolor es aguantable, hay que aguantarlo, hay que aguantarlo ¿qué me dijo el doctor? ¿Pujo? Eso da más dolor ¿para qué más dolor? OK, OK pujo.

Doctor: ¡estás pujando tarde, mujer; es peligroso!

Paula (voz): ya, ya doctor aaayy!!

Doctor: ¡PUJA!


***


“¿Dónde está? ¿A dónde se fue la felicidad de unos segundos atrás? ¿Por qué no podía ser eterno? Deseo la eternidad. Oscurece y todo se va a ir; sí, estoy segura, nadie ni nada me va a arrullar y el frío… ¿Y ese cuadro? ¿Qué hace ese cuadro en mi Living?”

Un hombre al comienzo de un camino, parado y mirando un horizonte yermo y plano; listo para caminar. Sus pies tienen un hoyo; no un hoyo pintado, la tela está rota al comienzo de los pies, y los dedos de los pies son algo nunca antes visto: de ellos nacen ramas que se extienden por todo el desierto y de esas ramas nacen más ramas, hasta el infinito… ¿possibilities?

“ahora recuerdo… feria de antigüedades y un arco que le compramos a Manuelito. Sí, que situación aquella, fue incómodo pero cuando veo el cuadro me invade la niñez de Manuel”.
“Íbamos paseando los tres por una feria de antigüedades, el verano del ochentaytantos. Manuelito tenía unos cinco años y le habíamos comprado un arco de estos de juguete, cuando ya casi saliendo de la feria, escucho a mis espaldas: A no! A no! Chiquillo de miéchica! ¿Dónde están tus papás? ¡Me tienen que pagar este destrozo! Nos damos vuelta con Felipe y vemos a Manuel con esa cara que ponen los niños cuando están a punto de ponerse a llorar, el arco en la mano y la flechita sumergida en la tela de un cuadro; la señora nos mira, advirtiendo que somos los padres del niño y Manuelito corre a abrazarme. El diálogo con la señora fue expedito: ¿cuánto cuesta?/ tome / disculpe señora. Nos fuimos a santiago con el cuadro en el auto y dándole a Manuel un sermón educativo y cariñoso; era un niño y no lo hizo a propósito, no podíamos acribillarlo por lo sucedido”: hijo tiene que tener más cuidado, esos juguetes no son para andar disparando en cualquier parte, ya sé que no lo hizo a propósito, pero tiene que fijarse lo que anda haciendo. La verdad es que si lo hice a propósito, vi el cuadro como un buen blanco para probar mi puntería, y disparé la flecha. Es normal que mi madre pensara que había sido sin querer; una madre no concibe la maldad en el hijo único a los cinco años, pero tampoco era eso; no fui malvado, simplemente quise disparar mi arco en el cuadro, nada más. Cuando llegamos a santiago, mi mamá decidió colgar el cuadro en el living: ni se nota- decía ella- es un hoyito en los pies del hombre”

“yo… crecí. Aunque no mucho, ya que mi madre siempre me mimó como a un niño. A veces pienso que las madres que sobreprotegen en exceso, no es que amen a sus hijos en exceso, sino que lo hacen más bien para llenar un vacío, alguna carencia, un ideal no cumplido qué sé yo; mi madre es un caso de esos, estoy casi seguro, aunque no lo puedo comprobar empíricamente, tendría que meterme en las profundidades de su mente… aunque quizá soy un ser de las profundidades de su mente… qué sé yo.”
“¿en qué estaba? Haa sí, crecí. Fui al colegio, tuve amigos, conté mentiras, me sentí importante, me sentí basura, vi a escondidas pornografía a los doce años con mis compañeros, tuve tres pololas; dos me patearon y a una la pateé (se sintió bien) fui idealista (casi me inscribo en las juventudes comunistas) fui casi-cristiano (cuando los otros rezaban, me unía a ellos) coleccione cajetillas de cigarros (llegué a tener una colección de 113 cajetillas) me dediqué a leer las noticias y a tener una opinión bastante agresiva, entré a la universidad, estudié medicina, tuve una sola polola mientras estudié en la U, y llegué a quererla arto; una vez pasé un susto bien grande cuando casi queda, preñada, por suerte fue una falsa alarma, aunque al mes de que pasó eso, me pateó y sufrí bastante, terminé la carrera y me tomé un año sabático mochileando por Argentina, Brasil y Uruguay; en Brasil me pesqué fiebre tifoidea y estuve bastante mal, me recuperé y volví a Chile, comencé a trabajar de farmacéutico (es que después de la enfermedad, me di cuenta que no podía trabajar de médico) y en eso estoy ahora, trabajando en la farmacia y viviendo en la casa de mis viejos, llegó de la pega y el cuadro siempre en el living

Se podría decir que he vivido intensamente, a raíz de los hechos que he contado. Pero que sé yo… nunca he estado seguro de estar vivo, nunca he estado seguro de existir, Descartes no me ha convencido mucho, el cogito ergo sum me resbala cuando pienso que quizá soy una voz en el sueño de una mujer, que quizá soy el artilugio de un escritor desconocido, que quizá soy un quizás, una posibilidad hablando en primera persona, uno de los infinitos dedos del cuadro, pero sin pie. He tenido una vida igual a la de alguien existente, tengo 29 años y etc. Se podría decir que soy /así de simple/, pero también se podría decir que soy letras en un papel o un computador, qué sé yo, que soy el casi hijo de una mujer, porque no supo pujar-me… o qué sé yo.”


***



-¡PUJA!

-¡PUJO!

-¡Pero cuando yo te lo diga, no después!

-¡No sé doctor! ¡No sé! Aaay!

-Ya está saliendo la cabeza. Ahora ¡PUJA!

-Aaaay!!

- pujaste tarde, se devolvió. Matrona la pulsación fetal

- 73 doctor

- se está ahogando, se enrolló el cordón umbilical.

- 45 doctor

- ¡PUJA! ¡PUJA! ¡PUJA! ¡PUJA! ¡NO! ¡NO! ¡AHORA! ¡NO! ¡AHORA!

-… doctor

Cesárea / morado / ataúd blanco / que liviano / casi.



***


...el cogito ergo sum me resbala cuando pien…Cama de dos plazas, to the left and to the right, enredada en las sábanas…soy el artilugio de un escritor descono… Paula sudando, Paula soñando, Paula está vieja, 8:59 pm, durmiendo una siesta… uno de los infinitos dedos del cuadro, pero sin pie… Paula sufre: ¿Manuelito? ¡Manuelito! Detrás de los párpados, los ojos to the left and to the right… porque no supo pujar-me… qué sé yo.

- Hijooooo!!!- gritó Paula despertando de un sueño a las nueve de la noche o’clock.
- ¿Qué pasa amor?- dijo Felipe entrando asustado a la habitación.
- Manuel hubiera sido farmacéutico- dijo Paula somnolienta y transpirada
- mi amor ya han pasado 30 años de que mu…
- 29- dijo ella interrumpiéndolo bruscamente
- bueno, 29 años desde que Manuelito murió, o nunca nació y ponerse a sufrir a estas alturas por él… no sé, es…

Felipe se acercó a ella y le dio un beso en la frente, luego se levantó y fue a preparar tostadas con mantequilla a la cocina. Paula se paró de la cama se puso las pantuflas y todavía algo somnolienta se sentó en un sofá del living. El cuadro, estaba ahí, al verlo se anudaron muchas conclusiones en el backstage de la mente, las cuales en la pantalla de la conciencia se manifestaron como un recuerdo y algo más:
“…pero claro, fui yo la que a los cinco años disparé una flechita a ese cuadro… Mi padre que era de Brasil, solía contarme cuando yo era pequeña la leyenda griega de las Amazonas, las mujeres guerreras de los Escitas que iban a la guerra con sus arcos. La historia me emocionó tanto, que aunque a mi mamá no le gustara mucho la idea, tuvieron que comprarme un arco de juguete; con él me creía toda una amazonas, hasta que sucedió lo del cuadro y mi madre me dio un sermón gigante, me rompió el arco y me dijo que no siguiera creyéndome niño jugando a esas cosas. Usted mijita, tiene que andar preocupada de hacer cosas de niñas, tiene que ser una buena esposa y una buena madre. ¡Mish! La de tonteras que le mete en la cabeza su papá.”

“siempre le tuve mucho respeto a mi madre, sus palabras se imprimían en mí como el único camino correcto. Aunque en la praxis, no llegué ni a ser ni buena esposa ni madre; podría haberlo sido, si hubiera pujado en el momento justo, y sería otra la posibilidad hecha realidad; no sé por qué pasó eso, quizás en un futuro vislumbre todo con mayor claridad. Aunque la verdad, mi futuro ya es un callejón sin salida, me queda morir y quién sabe después, si es que hay algún después... No fui ni amazonas ni madre, no fue ni médico ni farmacéutico, no fue ni muerto ni vivo, pero podría haberlo sido... la flechita destruyó los pies, los dedos son...”




¿Possibilities?

viernes, junio 08, 2007

Sorpresa pedestre


“sola, ella caminó por aquí…” eran las palabras pintadas a la entrada de un callejón en bandera, un poco antes de llegar a catedral, un poco antes de las 7 de la noche, un día de junio. Un callejón muy poco común para santiago centro; parecía más bien un callejón neoyorquino, pero como Nueva York debe ser muy distinto a como me lo imagino, es más sincero decir que se asemejaba a uno de conventillo…”sola, ella caminó por ahí…” ¡Cuánto me decían aquellas palabras, y cuanto no me decían! Me imagine a ellasolacaminando… el callejón recreado pertinentemente, para que ella caminara sola por ahí… a los seres que había por ahí, seres que consagrarían la soledad de ella, cuando entrara ahí, cuando caminara ahí, seres que ultrajarían su cuerpo, dejándola sola para siempre… ahí

Ahí donde la soledad tiene un monopolio absoluto y donde se puede dar el lujo de expresarse en las formas más exquisitas que puede llegar a tener… (Como la que se expresó en ella). Donde García Márquez, quemaría frustrado su obra maestra; convencido de su nimiedad.

… yo, sigo caminando por bandera, y los tres segundos que observé aquel mural y aquel callejón, fueron tres segundos que hace tiempo no poseía. Admiro al que pintó ese mural y aún más, a ellas… las que caminan solas por ahí… las admiro, por el hecho de pasear por mi mente; por nacer en mi mente. Y por causa de mi mente: andar solas por ahí

Doblé por compañía, camino entre ruinas, entro al conservatorio, son las 6:43 PM, junio, estoy atrasado, subo por el ascensor ¿van a haber elecciones? Gobierno de mierda, echaron a excelentes profesores, sangre sudor y lágrimas, no me gustó lo que escribí sobre la segunda guerra mundial, estoy casi seguro que usa peluquín… décimo piso: sala 905, ”a la horita que viene llegando…pase (tono de voz durísimo)” un dictado rítmico con heterometría de las palmas del profesor, y me siento en una silla al lado de la ventana…

Santiago centro… observo la ciudad repleta en su mayoría de luces amarillentas, siguiéndole en cantidad las azules, rojas, verdes y púrpuras, de los letreros publicitarios que forman una absurda sustancia en su mezcla con las piedras y la arquitectura de antiguos edificios que por quinientos, trescientos, doscientos años, alojaron a personas que lo que menos hicieron, fue pensar en publicidad y en tubos luminosos de neón… ¿pero que es la ciudad, sino un absurdo? Un absurdo que se disfraza de cordura con su traje hecho con mangas de eficiencia, bolsillos de éxito, pantalones de compañía y de placer; manchado con café y lavado con diarios a color… un traje, que cuando se rompe un poquito, demuestra que atrás del algodón y el poliéster hay alguien solitario, que camina friolento por las calles, con las manos metidas en los bolsillos para ver si se calienta con el deseado éxito… y que cuando lo tantea al final del bolsillo y se da cuenta que está bien vestido y remendado el hoyito que dejó al descubierto unos centímetros de su piel, sigue caminando decididamente… claro y como no, si su traje ya no tiene ningún hoyito por el cual pueda asomarse su carne fea… hoy día, yo iba caminando con las manos en los bolsillos, cuando miro a la derecha y veo una gran rasgadura en el traje… aquella frase en la pared que no dejaba entrar ni un fotón de luz de neón al callejón, haciendo permanecer virgen aquel lugar, entremedio de la absurda sustancia que es santiago. Como cuando se prepara un jugo y se mezcla instantáneamente el agua con el polvo, salvo uno que otro insignificante terroncito que queda dando vueltas en la solución; terroncito que pasa imperceptiblemente por la garganta del sediento santiaguino. Ese terrón en bandera, un poco antes de llegar a catedral, se me atoró en la garganta ahogándome por un momento… Momento en el cual se me apareció ella, completamente desnuda, sin disfraz, caminando en medio de aquel terrón, con su carne de un color que no puede ser otro que el de la soledad. Color que no es brillante como los letreros de neón, tampoco opaco como las piedras coloniales, es simplemente el color de la carne humana, que desde que es expulsada del vientre, siente frío y no tiene bolsillos para menguar la incertidumbre de la gélida vida…

Por eso admiro a ellas, las que se sacaron el disfraz y caminan por aquel callejón rasgando, aunque sea imperceptiblemente, a la ciudad disfrazada. Las admiro y les agradezco por sacarme la camisa y dejarme aunque sea por un momento semidesnudo y sintiendo el frío de la vida sin actos de fe.

Terminó la clase y el dictado rítmico quedó en la pared de la sala… me despido de la gente, bajo por el ascensor y camino por santiago con las manos en los bolsillos y la camisa abrochada… se acabó el momento –pienso- el frió, ella, el callejón, ya están por lo menos a cinco cuadras de distancia. Estoy en la parte homogénea del jugo sabor a absurdo, y el terrón no se vislumbra entre el fluor y la piedra-. Sin embargo, me toco los bolsillos y me hallo con un gran orificio en cada uno… sola, ella caminó por aquí…se me va a aparecer más seguido – digo en voz baja, mientras una señora en el metro me mira de reojo- no remendaré los bolsillos…

sábado, mayo 12, 2007

SÓLO UN HIJO DE PUTA CABRÓN PUEDO ESCRIBIR ESTO.

- Oye, VIEJA.
- ¿sí?
- Feliz día…
- Gracias.
- Oye, mamá
- ¿qué?
- Te quiero mucho…
- Gracias, yo a ti no
- Oye, mami
- ¿dime?
- Te deseo lo mejor del mundo…
- ¿enserio? Yo a ti te deseo lo peor.
- Oye, mamita.
- ¿cuéntame?
- Te quiero hacer un regalo…
- ¿no me digas?... métetelo por donde mejor te quepa.
- Oiga mamaíta.
- ¿mm?
- ¿Por qué me pusieron Benito? ¿Por el líder fascista? ¿Con el papá lo admiraban mucho?
- Sí, por el líder fascista… verás, desde antes que nacieras, con tu papá sabíamos que ibas a ser un hijo de puta cabrón y decidimos ponerte el nombre de un hijo de puta cabrón.
- Ah, bueno… aunque pienses eso de mí y aunque no me quieras y aunque me desees
lo peor, igual te voy a dar mi regalo. Cierra los ojos mamá.
- Está bien, si tanto insistes, olvidaré por un momento que eres un hijo de puta cabrón.
- ¡hurra mami! Espérame acá…


----“¡PAFF!”----


- ¡mami, mami! ¿Te gustó mi regalo? ¡9mm de una Luger para tu cráneo! ¡Feliz día!

lunes, abril 30, 2007

Tierra

La moneda cayó en el tarro del mendigo. Hace un día que no comía y la moneda depositada por esa mano anónima, era su pan. El panadero no abría al mediodía. Sin embargo, hizo una excepción por aquel hombre que se caía en los huesos. Abrió la puerta de su humilde local y le vendió el par de marraquetas más frescas que le quedaban. El pordiosero se sentó al instante a comer, el panadero encendió la televisión y juntos vieron las noticias de los conflictos internacionales y de la posible 3ra guerra mundial. Para el mendigo, aquellas imágenes eran algo tan lejano y tan ajeno, que no podían ingresar a su cuerpo, al mismo tiempo con el pan.

El panadero se encontraba temprano en la mañana haciendo su trabajo. Se había levantado con un ligero sentimiento de culpa a causa de haber soñado que asesinaban al mendigo que había venido el día anterior al mediodía. No lograba interpretar aquel sentimiento, ya que, él no figuraba dentro del sueño, era un simple observador. Al fin pensó: “quizás me siento así porque no debí haberle cobrado por dos míseros panes a ese pobre hombre” de todos modos se le fue pasando la culpa a medida que la mañana avanzaba. Abrió la panadería a las 8:00 y una señora ya se encontraba esperando para comprar el pan de su desayuno.
- Buenos días señora ¿Qué va a querer?
- unas 5 hallullas, déme las más calientitas.
El hombre ejecutó el pedido y le entregó la bolsa, la señora pagó con un billete y el panadero le dio el cambio en sencillo.
- Hasta luego señora, que lo disfrute.
- hasta luego – dijo ella.

La mujer tenía unos 50 años y se dirigía a preparar el desayuno a su casa. Era madre de dos hijos, uno de ellos, universitario. Se había esforzado toda la vida y había logrado pagarles sus estudios. Se sentía orgullosa de ambos, porque sabía que eran jóvenes sanos, responsables y estudiosos y que nunca la defraudarían.

Se encontraba cocinando unos huevos, cuando el mayor de los dos le dijo:
- ¿cuánto falta vieja? Estoy atrasado.
- poco mijito, ya va a estar listo.
La mujer terminó su labor, sirvió el desayuno y sus dos hijos comieron, luego procedió a entregarle el vuelto del pan a su hijo mayor, el universitario.
- tome, esto es para la micro –dijo la señora-
- estas monedas no me alcanzan para sobrevivir el día – dijo el hijo, prepotente.
La mujer con algo de culpabilidad le entregó un billete al joven, y fue a despedir a sus hijos en la puerta.

El joven se fue en el metro; malhumorado como siempre lo estaba cuando se sentía ansioso. Se bajó en la estación de su facultad y entró en el recinto universitario para empezar otro día de clases. Aunque más que estar concentrado, pasó toda la jornada pensando en los pormenores, detalles y riesgos que podrían traer la compra que iba a efectuar aquella tarde. De momentos hacía esfuerzos para concentrarse en lo que decía el profesor, ya que tenía exámenes la próxima semana y estaba a punto de reprobar un ramo. Al fin, terminaron las clases y el joven se dirigió de inmediato al punto de encuentro pactado. Llegó al lugar y estuvo esperando ansiosamente durante media hora. Se distrajo un rato ojeando la portada de unos diarios, que no hablaban más que del conflicto internacional, el cual iba poniendo cada vez más tensa la atmósfera mundial. De pronto, vio al hombre acercándose a paso lento directo hacia él.
- no hay mucho tiempo – dijo el hombre-
- déjame verla antes.
El hombre sacó un paquete, el cual abrió durante unos pocos segundos para mostrárselo al joven.
- 400 gm de cocaína de alta pureza
El muchacho procedió a pagar, pasándole un contundente fajo de billetes al hombre.
- aquí falta dinero – dijo el narcotraficante –
- ok, ok.
El joven se revisó los bolsillos y encontró las monedas que le había pasado su madre en la mañana.
- ahí está, exacto.
El narco se fue sin despedirse, era un hombre de cosas rápidas y los formalismos no le gustaban para nada.

Se fue caminando a paso rápido y llegó en diez minutos a la oficina en la cual trabajaba con su socio. Abrió la puerta y se encontró con una pistola apuntándole a la cara.
- ah… eras tú – dijo el socio –
- pero qué pasa hombre ¿por qué tan preocupado?
- hay malas noticias… la policía se enteró de nuestra ubicación. Tenemos que irnos ¿vendiste los 400?
- sí, tengo el dinero en mi maletín
- bien, pásalo a una mochila, hay que partir de inmediato.
El socio le pasó una mochila en la cual echó todo el dinero de la reciente venta. De pronto se escucharon ruidos afuera, los policías comenzaron a gritarles que se rindieran por las buenas, al no recibir éstos, respuesta, procedieron a romper la chapa y en cuanto entraron, el narco les disparó a todos los policías que se encontraban en el lugar.
- ¡vamos, salgamos por atrás! – le dijo el socio.
Salieron corriendo mientras oían como se avecindaban más policías, abrieron una puerta escondida que daba a un callejón al otro lado, donde tenían estacionado el auto. Se subieron y partieron a toda velocidad, al salir del callejón se encontraron con más policías esperándolos, los cuales comenzaron a disparar. Uno de los disparos impactó en el cuello de su socio, el cual gritó unos segundos mientras la sangre le salía a chorros de la perforación hecha por la bala.

El hombre, al ver a su socio muerto condujo como un desquiciado, para escaparse de la ciudad y tomar la carretera. La policía, curiosamente, se demoró mucho en iniciar la persecución automovilística. Esto le sirvió para tomar mucha distancia de ventaja de los uniformados.

Llevaba manejando 45 minutos y después de la agitada escapatoria que había realizado tres cuartos de hora atrás, su cerebro comenzaba a trabajar con más tranquilidad, en eso comprendió el obvio plan de la policía: “estos imbéciles van a encerrarme con patrullas que vienen de la otra ciudad por la carretera” pensó. “¡qué hago, estoy perdido!” de pronto se le ocurrió una idea cuando cruzaba el puente de un río, detuvo el auto en seco y comenzó a rajar tranquilo y casi parsimoniosamente la alfombra del auto, sacó una camisa limpia del maletero y empujó el auto por una parte del puente donde no había baranda. El auto cayó al caudaloso río con el cadáver de su socio adentro. Ya había anochecido, y el hombre estaba decidido de lo que iba a hacer; cruzó el alambrado del terreno silvestre colindante a la carretera y caminó por el campo a paso rápido casi toda la noche, dirigiéndose al cerro que estaba a unos 10 kms. Cuando llegó a las faldas y se encontró con unos arbustos que lo podían esconder y cobijar, tendió la alfombra del auto en el suelo y se puso a dormir.

Estuvo cerca de un mes y medio escondido en el cerro, alimentándose de conejos que cazaba y bebiendo agua del río, su barba y su pelo habían crecido bastante y estaba tan desastrado que no se le podía reconocer fácilmente. Fue entonces, cuando decidió que ya era momento de volver a la ciudad. “la policía ya no me debe estar buscando tan exhaustivamente, y si lo hacen, debe ser en otras ciudades” pensó. Llegó caminando a la carretera y comenzó a hacer dedo a los automóviles que pasaban. Uno de ellos paró, era una familia con dos hijos pequeños.
- muchas gracias señor – dijo el narco –
- no hay porque, cuéntame que haces ¿andabas mochileando?
- sí, anduve un par de meses, ahora vuelvo a la ciudad.
- extraño tiempo para mochilear, con los conflictos internacionales todos andan preocupados de cuidarse de alguna repercusión que pueda tener la guerra para el país.
El diálogo que aconteció, le sirvió al narco para informarse que la diplomacia internacional era cada vez más dura y aunque si bien el país no se veía involucrado bélicamente en la guerra, los medios nacionales decían que el conflicto podría afectar de múltiples formas a la nación. Esto le provocó al narco algo de alegría, pensó que nadie iba a estar preocupado de su caso.

Y efectivamente, al entrar en la ciudad se dio cuenta de la ajetreada atmósfera, todo el mundo estaba en las calles haciendo trámites y nadie se detenía ni si quiera a mirarlo.
El hombre caminó al lugar más cercano donde comer y se sentó. Era un pequeño restaurante, en donde empleados de oficina almorzaban diariamente. Un garzón se le acercó para atenderlo.
- ¿qué va a pedir? – preguntó el mesero –
- un biffe con arroz y una cerveza.
Le trajeron su pedido y devoró el plato vorazmente, le llevaron la cuenta y pagó con el dinero de la última venta que hizo antes de su fuga, buscó las monedas que le dio el joven comprador y se las dejó en la mesa al garzón. El hombre se retiró a rehacer su vida de alguna forma. Al salir del local, el mesero que le había atendido procedió a limpiar la mesa en la que el hombre había comido; mientras reflexionaba sobre lo extraño que era aquel comensal “¿cómo aquel señor traía tanto dinero en su mochila, teniendo el aspecto de un mendigo?” Se preguntó. - bueno, da igual…– dijo al instante en voz baja. Aquel hombrecillo de 28 años estaba acostumbrado a desvalorar y desechar rápidamente las ideas que lo sacaban de su rutina. Ésta también la rechazó, por ser de ese tipo de interrogantes que podían llevarlo a pensar y a conjeturar más de lo común. Siguiendo con su rutina, se echó al bolsillo la propina, terminó su jornada y se marcho a casa….

La guerra está a punto de estallar, las potencias mundiales han cesado la diplomacia y cualquier altercado puede significar el inicio del conflicto armado. Las armas y la tecnología militar actual son tan mortíferas, que los científicos dicen que esta guerra en un año, podría destruir a la especie huma….

El hombrecillo apagó la radio programada como despertador, y se propuso ir a misa. En el camino se fue pensando en las palabras que lo habían puesto en vigilia:… “esta guerra en un año podría destruir a la especie humana”. En un año – resonaba en su cabeza – en un año. Una vez más, el hombrecillo acostumbrado a desvalorar las ideas que lo sacaran de su rutina. – Se dijo – ¿qué tipo de armas y tecnología bélica, hay en el mundo, para que en un año desaparezca la humanidad?... ¿¡en un año desaparezca la humanidad!?... no, no lo creo, los científicos se deben equivocar, es imposible que perezca absolutamente toda la humanidad; nuestro país no está involucrado en el conflicto y además estamos muy lejos geográficamente… Su mente se neutralizo, en parte por la desvalorización que había hecho, y en parte porque estaba entrando a la iglesia. Aquel hombrecillo habrá reflexionado unas cinco o seis veces en lo que le quedaba de vida.

En toda la misa, su mente se mantuvo neutra, tanto así, que lo único que escuchaba en su cabeza, era un hit radial, de estos que se quedan sonando y sonando odiosamente durante un tiempo, sin poder dejar de tararearlo mentalmente; interrumpido por sentimientos de culpabilidad, provocados por la solemne atmósfera de la iglesia. En el momento en que le acercaban la canastilla para las donaciones, entregó unas monedas de la propina del día anterior.

El cura comenzaba a dar su sermón, cuando un hombre que trabajaba en la parroquia se le acercó para darle una noticia al oído. El religioso se mantuvo un largo rato en un silencio que incomodó a los feligreses, iniciándose un cuchicheo entre éstos. En medio de aquel rumor sordo, una mujer contestó su celular, recibiendo la información que acabaría con la incertidumbre, mas no así con la tensión ansiosa que se acumulaba en todo rincón de la iglesia: ¡comenzó la guerra! – gritó trémulamente - y el cuchicheo se convirtió en una conversación caótica, tanto así, que cuando el cura se paró en posición de hablar, fue necesario que los de adelante pidieran silencio para que el resto prestara atención a lo que aquel ridículo sacerdote, iba a decirles. La multitud, aún más ridícula, comenzó a observar atentamente al religioso; con la pueril expresión de esperar una respuesta consoladora de parte de este, y en contradicción a lo espectado, las palabras que pronunció, en vez de proclamar algún alivio divino, llevaron el caos apocalíptico que afuera de la iglesia ya se desarrollaba.
- acaba de estallar la tercera guerra mundial… y por razones de un pacto secreto que el gobierno mantuvo sin informar, nuestro país se encuentra involucrado bélicamente en la guerra.

Hubo una mezcla de gritos, silencios fúnebres, conversaciones airadas, conversaciones con llanto, hombres tratando de hablarle a la multitud, que en la reberverancia de la iglesia sonaron como un cluster del réquiem de Ligeti. Hasta que se escuchó el primer estallido y toda la tensión acumulada en la música de aquel recinto, resolvió en una estampida de gente corriendo por su vida, sumándose al paisaje dantesco que sucedía en la calle. El cura, solo en la iglesia, agarró el canasto de las donaciones y salió caminando parsimoniosa y diligentemente por la puerta principal. Se dirigió al hogar que dependía de su parroquia y repartió el dinero entre los mendigos que ahí se encontraban. Luego se disparó en los sesos con un arma que guardaba en la sotana. Uno de los pordioseros, cayó en una especie de trance por lo sucedido. Salió a la calle con su moneda en la mano y caminó a pasos cortos en medio del alboroto callejero, procediendo a sentarse en una pileta al frente del hogar, observando con los ojos en ninguna parte, aquel escenario espectral. Ese hombre no era cualquier pordiosero, hace un mes y 18 días había aparecido en el sueño de un panadero…

El puñal cayó en el pecho del mendigo. Aquel limosnero había vivido gratis toda su vida, y el puñal depositado por esa mano anónima, era el cobro rencoroso (sin embargo inútil) de su vida mantenida por el sistema. La moneda que se encontraba en su mano voló por el aire, y en una fracción de segundo se produjo una imagen que fue captada por un solo hombre, un solo hombre pudo captar aquel cuadro magnífico del final y último respiro de la metafísica: la carne siendo destrozada por el puñal anónimo, la moneda cayendo en fusión con el cielo, y atrás, en el fondo, un caos de carnes corriendo y retorciéndose en búsqueda de una solución a su inminente muerte. Las carnes más celestiales se fueron a enrolar al ejército. Las más terrenales, agarraron todas sus monedas y compraron cualquier cosa para poder aferrarse a la vida…

Esta imagen fue escrita por aquel hombre en una de los tantos escritos hechos por los sobrevivientes de la guerra. Este hombre no era nada especial en el mundo anterior a la guerra, era tan solo un ser pensante (y eso es bastante decir) que ahora vagaba por el mundo desolado, buscando algo que comer y escribiendo sus reflexiones. Había durado un año la guerra y la especie humana no había desaparecido (como los científicos pronosticaban), había sobrevivido el 1% del total. Suficiente cantidad para poder vivir nihilistamente y procrear. No había quedado rastro de ningún gobierno y ninguna organización política, al final de la guerra, tan solo peleaban tribus herederas de los antiguos países y Estados. Peleaban con piedras y palos (como alguna vez un científico pronosticó). Pero después ni eso hubo, nadie se identificaba con los antiguos países y la gente vivía escribiendo cosas sobre el antiguo y nuevo mundo. Una de esas personas, era este hombre que captó aquella imagen de la pileta al comienzo de la guerra, y al término de ésta se dirigió al lugar en donde la había captado. Se acercó a la pileta en donde habían apuñalado al mendigo, y encontró la moneda. Miró el cielo un instante y comenzó a escribir lo siguiente:

“¿Qué objeto tengo en mis manos? ¿Una moneda?.... sí, una moneda, compraré algo con ella…. Este era parte del diálogo inconciente que teníamos los humanos en nuestra mente, al momento de tener este objeto en las manos. Pero ahora, que esta moneda ha perdido ese poder persuasivo automático, puedo hablar sobre ella. La moneda, un pedazo redondo de cobre o bronce o qué sé yo de qué cosa subterránea esté hecha. El punto es, que es un pedazo de tierra moldeado con algunos números y algunos símbolos patrios. Un pedazo de tierra… un pedazo de tierra, que se convirtió en el rey de los objetos terrestres que sostuvieron a la carne humana sobre el mundo del trabajo organizado y la vida en búsqueda de la felicidad. Un pedazo de tierra que mágicamente se convertía en todos los objetos codiciados por la carne humana. Un solo pedazo de tierra, una sola moneda a lo largo de su carrera por las manos de los hombres, se convirtió en un pan, en un pañuelo, en un lápiz, en un vaso de vino, en un arma, en un automóvil, en una casa, y en todos los ”bienes” y “males” que la carne humana pudiera codiciar. En los últimos años, la moneda se convirtió en el mundo, su redondez se confundió con la redondez esférica de nuestro planeta y por último… la moneda se convirtió en la muerte de la humanidad, de toda la carne humana.

Esto sucedió cuando la humanidad entera se paró encima de este único pedazo de tierra, el cual no aguantó más, ya que no pudo convertirse en la vida de todos los que se pararon encima de él, y tan solo le quedó la opción de hacer su última conversión; se convirtió en la muerte de los seres humanos, y el pedazo de tierra cayó, se derrumbó y murió… conectada por un cordón umbilical a la difunta humanidad. Ahora me encuentro con un cadáver en mis manos, pero que para poder convertirse en cadáver, tuvo que primero morir el 99% de los hombres.

Si es que yo estoy vivo, debe ser porque nunca me paré en aquel pedazo de tierra. Estuve siempre acostumbrado a mirar desde afuera como aquellos seres carnales se amontonaban en ese pedacito de tierra. Hasta que sucedió lo inevitable, cayó lo último que quedaba de la metafísica: la tierra.

¿Y porqué digo lo último?, pues verán. La otra mitad de la metafísica (el cielo) ya había caído hace algún tiempo y si todavía en los tiempos precedentes a la guerra, se veían manifestaciones del cielo en la carne humana, no eran más que las esquirlas que habían caído de éste sobre la tierra y que permanecían disfrazadas al frente de los hombres que se creían aferrados al cielo y que sin embargo se encontraban al igual que las esquirlas de éste, pisando aquel pedazo de tierra… la moneda…

No tengo mucho más que decir, no soy un ensayista ni pretendo serlo, escribo para poder nadar mejor en el nihilismo del mundo actual. Quizás la especie humana perezca definitivamente, dudo encontrar a una mujer en este planeta desierto, cada vez encuentro menos comida y los residuos de la guerra química siguen matando por todas partes. Al parecer, el fin de la metafísica, ha sido el fin del ser humano. Al parecer el sin-sentido equivale al sin-humano. Yo me consideraba nadando completamente en el sin-sentido. Ahora me doy cuenta que no, siempre tuve una parte carnal, aunque fuera minoritaria y esa parte carnal, cayó junto a este pedazo de tierra que tengo en mis manos. Mas la muerte de mi parte carnal, no me significó la completa muerte, Aunque… ¿Qué más da? Si no me morí en la guerra, de todos modos lo voy a hacer en algunos años más, o en algún momento más. Sin embargo, Lo que rescato de no haber sido tan carnal, es que puedo morir ahora mismo sin miedo, sin angustia, no le tengo miedo a la muerte ni a la incertidumbre, y conste que mi no temor a la muerte no es por heroísmo, el héroe muere por alguna causa, por alguna razón que valga la pena. Yo muero sin razón, muero sin pena, yo muero por nada, porque por nada vivo… Con esta reflexión acaba de morir totalmente lo poco y nada que me quedaba de carne y el resto no tiene porque seguir viviendo artificialmente.”

Aquel hombre terminó en seco su escritura y comenzó a caminar en dirección a la costa. Fue su último viaje. Al llegar a la playa no vaciló en ningún momento, no se sacó ni la ropa, caminó y caminó introduciéndose en el agua hasta que quedó sumergido completamente, y por primera vez en la historia de la humanidad, un hombre dejó de existir.

jueves, diciembre 07, 2006

Espejo

Espejo

Nosotros nacemos en el agua, nacemos en el mar, somos seres acuáticos
¿cómo pueden negarlo? ¿Cómo pueden.....?
¿De donde nacemos? no lo sé ¿porque nacemos? no lo sé,
solo sé que nacemos en el mar.... y eso es saber nada.
Nacemos en la corriente, en la parte más brava,
en la nada más fría, donde los ojos son ciegos
y nadamos, nadamos contra todo eso, contra nosotros mismos.
Somos cobardes, somos inauténticos, somos demasiado carne, demasiado débiles
creamos tierra y somos felices, ingenuos, fuertes, valientes, creadores.
Creamos cielo y somos creados, somos criaturas, somos humildes, somos, buenos,
somos eternos y fotografiables. y entre todo eso.....
mientras efectuamos esa gran carrera sin mirar atrás,
esa carrera de proporciones asquerosas que llena nuestra carne de tierra y cielo..........
lo perdemos todo........... perdemos a la nada.............
y entonces nuestras branquias van desapareciendo, nuestras aletas se convierten en pies
y nos sostenemos en lo creado, ponemos nuestra cara en un marco
y comenzamos a tejer más tierra y cielo.
algunos, los menos tejedores, se dan vuelta a mirar el mar y ven belleza.
ven las olas más grandes y torturadoras y reconocen en ellas belleza
belleza que no es más que felicidad por haber escapado a la tortura..........


yo, aún lo suficientemente joven vomité y no vi más belleza
me arrojé al mar. Me lancé de un día para otro y recuperé mi ceguera y sordera inicial.
Sin embargo, no tengo ni branquias ni aletas
.........y sufro.......
la sal angustiante me ataca pero no me mata
el mar vacío me erosiona pero no me mata
las gaviotas y todo lo terrestre defecan sobre mi y me obligan a comer....
todo eso me parte me parte en dos, pero no me mata.
el cielo creado creador lanza rayos sobre mi cráneo,
me retuerce, hace todo lo posible para matarme
pero no me mata.............. y sufro...........


¿Porque huyeron del mar cuando todavía tenían branquias y aletas?
el dolor no era tanto, era solo agua y podían vivir en ella,
¡¡ahora es cielo, mar y tierra, gracias a ustedes malditos cobardes!!
yo fui cobarde, ahora no lo soy salvo algunas veces
donde el dolor se volvería tan insoportable, que debo ir a tierra inmediatamente
antes de que llegue, si no, podría morir...
cuando llego a la orilla y toco de su tierra, a veces me quedo tirado en la arena
pero la marea sube y vuelvo a este mar infinito, sin limites, sin sostenes, sin fondo,
donde la visión no existe.
algún día espero que me crezcan aletas y branquias
ya no necesitaría ir a la orilla y el dolor sería menos.
algún día, quizás la erosión me convierta en agua


esto no es poesía, esto no es belleza,
hoy estoy dentro del mar y el dolor me obliga a ser creativo
el dolor me lleva a crear espejos, es lo único que puedo crear,
espejos, espejos que se rompen, se revuelven, se machacan,
son parte de la nada, son mi forma en la nada y en la nada todo es deforme
porque todo es nada.
no es que quiera ser romántico, ni masoquista, el dolor se escapa a los reflejos,
soy de carne, carne deforme, carne que al fin y al cabo es nada,
pero que al fin y al cabo es carne........
duele, y el dolor actúa por si solo, se escapa a este espejo,
que no es bello, que no es feo es de mi carne un reflejo
y nada más, nada más que nada..... y nada, nada más
nada....................... mar.....................

miércoles, julio 12, 2006

Retratos

Tres cuentitos cortos para reflexionar sobre la urbe.

Paranoia urbana


Estaba descansando en el parque forestal, cuando dos ojos fríos se clavaron en mí, un hombre
robusto había detectado mi presencia y comenzó a caminar hacia donde me encontraba. En ese instante mi cuerpo se heló. Sin embargo, no me atreví a hacer otra cosa que desviar la mirada ¿sería un matón enviado por el? ¿una bestia inquisidora, dispuesta a matarme en aquel lugar público? Cuando estaba a dos pasos de mi, yo ya estaba listo para golpearlo si sacaba un arma. Pero en vez de eso sacó un cuaderno y me pregunto: ¿le puedo hacer una encuesta?



Fritanga a las 00:00

Estábamos tan satisfechos de comer exquisiteces, eran las 00:00 hrs e íbamos saliendo del sushi-bar. Donde nos fuimos a dar un gustito. Sin embargo, mi alegría se paralizó al ver a una pareja oriental vendiendo fritanga en un carrito. Mi esposa me llamaba desde el auto. Pero ni la miré, me acerqué aturdidamente al carrito, les entregué el primer billete que encontré y trague aquel wantán que me entregaron. Llegamos al departamento y esperé que mi señora durmiera para irme al baño a reflexionar sobre la noche de aquella pareja, mientras vomitaba lo que nunca en mi vida había vomitado.



Todo es más fácil

Tengo un discman, un buen discman y es que no me gustan esos aparatos nuevos que son tan pequeños y te entregan tanto. Con mi discman me sentía honesto. todo era más fácil, las calles eran de gelatina, solo puse play y mis pies se propulsaron con el rebote que daban en la gelatina. Así me desconecté de ellos, me olvidé que ellos existían y viaje en un CD, lo que viajo en una eterna hora. Con el, las escenas de el gris santiago eran parte de un video clip. Voy llegando al trabajo y stop, todo es más difícil



lunes, junio 12, 2006

La hora mas oscura

La hora más oscura



La curiosidad hizo a los hombres
y el aldeano la llevó enferma
y al igual como un hilo se enerva
el pueblo nuevo creció sin nombre

el pueblo que llevo crucificción
en melancólico son de guerra
y así como eso quedó en la tierra
hoy es gris brisa de revolución

anteriores gritaron: ooh muerte
no te tengo miedo ni pavor
ya que es el pueblo llorando su honor
no hay compañero que corra al verte

no hay compañero que corra al verte
sin antes tener muy bien sabido
que la lucha es por un pueblo herido
el cual el diablo dejó a su suerte

suerte por los ángeles asida
que en verdad son ángeles caidos
que llevan a este pueblo mal herido
a tapar con gangrena su herida

no digas más hablante de roer
la hora mas oscura bien se sabe
es justo antes del amanecer
deja que el mar azote a la nave
los vientos traigan al ave
y así podras ver que en tu gris tierra
el pueblo adolorido por la mano y la condena
logrará triunfante vencer




compuse este poema, para no salirnos del objetivo inicial de este blog. La interpretación está implícita en el artículo anterior, cualquiera que quiera comentar el poema, comente antes el articulo anterior: ¿Revolución o eterna agonía?.... muchas gracias.

PD: A partir de ahora Antonio Lacamara, va a pasar a ser parte del equipo de este blog junto a mi. Muchas gracias Antonio, espero que juntos seamos mejor que uno.

martes, junio 06, 2006

¿revolución o eterna agonía?

Bueno, con este artículo voy a salirme un poco del objetivo inicial de este blog, ya que el tema surgió a partir de una conversación que tuve hace algunos días, la cual se tornó muy polémica, pero a pesar de esto me entregó muchas conclusiones, y dejó preguntas abiertas, o temas que investigar, que no tienen nada que ver con arte.

Todo partió por la discusión acerca, del inminente quiebre del movimiento estudiantil, y de si realmente lo que la asamblea secundaria estaba haciendo actualmente, era en beneficio de los objetivos iniciales de los secundarios. Llegamos a la conclusión de que definitivamente el movimiento se estaba desmoronando, y que los "dirigentes" no estaban persiguiendo los objetivos iniciales de la movilización.

Sin embargo, el hecho que afloró nuestro polémico tema, fue el de: el llamado a "paro social" y la adhesión de gremios de varios sectores..... la interrogante que surgió a partir de este hecho fue: ¿ huele a revolución ? o ¿ solo es un apoyo a la causa secundaria ? la reacción fue inmediatamente a desmentir la opción de una revolución ahora mismo. Pero antes de exponer las razones porqué considero que es imposible que actualmente, mes de junio del año 2006 se suscite una revolución. Quiero dar paso a la definición de revolución que se desprendió de la conversación:” una revolución en el Chile actual, sería entendida como un quiebre a la institucionalidad (Estado de Derecho), motivado por un sector mayoritario de la sociedad, con el fín de obtener cosas que dentro de esta institucionalidad, no se pudieron lograr. Obteniendo como consecuencia de esto, una guerra civil entre la clase política dirigente (concertación, alianza por chile) y sus partidarios directos, contra este sector mayoritario del pueblo dirigido por un líder de confianza.

Esta "enmarcación" no rígida (variable en algunos aspectos) de revolución, obedece mas bien a una contextualización que nos muestra el mas posible ejemplo de revolución que se podría dar en Chile.
Después de obtener esta enmarcación de la naturaleza de una posible revolución en este país, puedo exponer las causas de porque en la situación actual es imposible que se dé una revolución, primero; el movimiento estudiantil tuvo un principio y un fín , y el Estado manejó la situación de modo que las demandas del movimiento estudiantil se han canalizando institucionalmente. En segundo lugar; no existe el manifiesto aún, (a pesar de que haya habido un paro social), de que un sector mayoritario de la sociedad crea que hay demandas urgentes las cuales definitivamente no pueden, o, no quieren, ser atendidas por el Estado, y en tercer lugar, si existiera este manifiesto, no ha sido canalizado a través de un líder o lideres de confianza que lleven a cabo la revolución anteriormente descrita.

reconocidos ya estos tres puntos que imposibilitan la factibilidad de una revolución, suscitada por la causa estudiantil, y la realización de el paro social, en la actualidad inmediata Chilena... lo único que nos queda son mas preguntas abiertas, debido a que hemos establecido muchas cosas. Primero, enmarcamos lo que podría ser una revolución en Chile, y segundo establecimos que es infactible que suceda una revolución con las características mencionadas, en la realidad inmediata Chilena, debido a las tres razones mencionadas en el párrafo anterior. Sin embargo, la enmarcación de revolución y las tres razones, no apagan nuestra pregunta inicial: ¿huele a revolución?, si no que la aviva más, pero ahora pensando en un futuro mediano o cercano, después de toda esta movilización estudiantil, cuando estén las condiciones para satisfacer la definición de la naturaleza de una revolución en el Chile en que vivimos.

Cuando planteamos la pregunta de esta forma, y ya alejándome del tópico de la situación estudiantil, podemos empezar a decir que si bien en el presente inmediato no se puede dar una revolución como la descrita quizás en un futuro cercano se podría dar una revolución, a partir del descontento que originaría la imposibilidad que tendría la clase política dirigente de cumplir en un futuro no muy lejano, con los tres puntos que permiten al pueblo su desarrollo, las cuales son la Educación, la Salud y la Previsión.

Pero antes de precipitarnos a decir:"la revolución es inevitable" empecemos a analizar ¿por qué se podría provocar este descontento que canalizaría en revolución? ¿Y porqué la revolución sería la forma de manifestar esté descontento y erradicarlo? Partamos analizando, porqué en Chile existe una molestia, mas allá de lo que dicen los medios de comunicación, con el desempeño de los gobernantes y parlamentarios que la nación ha elegido en estos 16 años de democracia, si se supone que estos deben hacer lo mejor para la nación que los ha elegido? ¿ acaso Chile es un país pobre?....... creo que no, Chile es un país que crece cada día mas y mas en lo económico, poseeriquezas naturales capaces de llevar nuestra nación al desarrollo VERDADERO y sin embargo, un estudio del Banco Mundial ubicó a Chile dentro de los siete países de peor distribución del ingreso, entre 65 estudiados, sólo delante de Brasil, Guatemala, Sudáfrica, Kenia, Zimbawe y Panamá. El informe destaca además, que el 20% de la población de mayores ingresos capta un 61% del ingreso nacional.!!!.... si Chile no se queda abajo por sus riquezas... ¿entonces porqué existe tan injusta distribución de ingresos, y porque la clase media y popular, se llevan la menor parte de la torta, siendo que son las que sostienen al país? ¿Porqué la clase política dirigente en 16 años no ha podido entregarles lo mínimo a los Chilenos?.. ¿Porque cuando hablamos de colegios municipales es sinónimo de malos colegios (salvo unos pocos)?. ¿Por qué cuando hablamos de salud pública es sinónimo de un mal servicio, listas de esperas inaguantables, a pesar de que se cubren muy pocos padecimientos y tratamientos? ¿porqué cuando hablamos del sistema previsional reconocemos que es un robo descarado y un insulto para el trabajador esforzado, que mes a mes, pesito a pesito, aporta el 20% de su sueldo para previsión, y los directorios de las AFP facultados por la ley cobran una comisión del 2.5% sobre la renta bruta del afiliado... uuyy pero a ver? no será que aquí encontramos la respuesta? que extraño que en los directorios de las AFP estén personas de la concertación y de la alianza por chile, que extraño que los dueños de muchas universidades privadas, tengan un rol activo político en la alianza o en la concertación, que extraño que Zaldívar haya votado en el congreso a favor de la privatización de PERVA, en el pasado gobierno de Lagos siendo que el señor Zaldívar posee acciones en esta empresa, y así muchas otras cosas que no paran de extrañarme, y me hacen aventurar la gran interrogante ¿ no será que la clase política dirigente en su mayoría está en el poder por intereses propios, en vez de velar por el bien común? no me atrevo a aventurar la respuesta porque esta trae muchas consecuencias, por lo tanto es mejor dejar su respuesta, para después de un análisis más empírico de nuestra interrogante. Pero hagamos una hipótesis, supongamos que efectivamente están en el poder por intereses particulares ¿¿¿¿ usted señor lector se da cuenta de la gravedad que significaría esto???? no solo porque ha sido engañado al momento de elegir su voto, sino porque no existiría forma institucional para poder satisfacer los reales y verdaderos intereses de la sociedad Chilena, ya que al ser el ejecutivo y el legislativo, los únicos encargados de satisfacer estos intereses, a través de las políticas de gobierno, en el caso del ejecutivo, y a través de la formulación y aprobación de leyes en el caso del legislativo, velarían primero por sus intereses propios, y luego, para aparentar, les darían algunas cosas a la sociedad para mantenerlos dopados, y hacer creer que todo lo que hacen es en beneficio del pueblo, siendo que es mentira...

¿se da cuenta ahora señor lector de lo grave que sería que fuera cierta nuestra hipótesis?

Pero volvamos ahora a nuestro tópico central, añadiéndole nuestra hipótesis: ¿olería a revolución si es que comprobáramos que la clase política dirigente está en el poder por el bien propio en vez de estarlo por el bien común? la respuesta lamentablemente es si, ya que al tener una institucionalidad impenetrable, en el sentido de que el control y la decisión está en manos de la clase política dirigente, y esta utiliza su poder, para satisfacer sus intereses privados. No hay forma entonces de que la sociedad Chilena obtenga sus derechos mínimos, a través del Estado de Derecho. Por lo tanto si nuestra hipótesis fuera cierta, la revolución sería la única forma de destruir esta institucionalidad impenetrable, y así el pueblo intente obtener a través de la revolución, la satisfacción de sus necesidades más urgentes.

Después de habernos introducido en la teoría, hasta el punto de demostrar que si nuestra hipótesis fuera cierta, una revolución en Chile sería la única forma de destruir el yugo que posee la clase política dirigente, el cual es indestructible institucionalmente. Volvamos a la realidad Chilena, y detengámonos a analizar los costos, ganancias y objetivos, que traería una revolución en Chile. Primero, hay que mencionar que una verdadera revolución, traería de costo muchas vidas, ya que al adjuntársele una guerra civil, la muerte sería inevitable. Segundo, la economía nacional e internacional se vería afectada, ya que los sectores productivos (primario, secundario y terciario) se verían reprimidos, ya que el clima de inestabilidad provocaría que nadie invirtiera ni en materias primas, ni en la industria, ni en el comercio. Además de que nadie podría obtener un trabajo estable. Pero todos estos costos económicos no quieren decir que la economía Chilena moriría para siempre, ya que los recursos naturales, no se verían afectados, estarían ahí intactos sin explotar. Por eso es que después de una revolución la economía se podría volver a levantar, tenemos ejemplos históricos para demostrarlo, Alemania después de la segunda guerra mundial, Francia después de la Rev. francesa y así un sin fin de pueblos que a través de la historia han sufrido penurias económicas por causas revolucionarias y han sabido levantarse, y hoy en día son potencias mundiales.

Después de analizar los costos mas fuertes de una revolución, analicemos ahora las ganancias. Para que así podamos ponderar libremente, si es que los costos valen la pena para las ganancias que se buscan obtener con la revolución. Primero, la revolución debe estar bien guiada por un líder fuerte, que se esmere para cumplir los objetivos iniciales de la revolución, y no cambie de ideales en el transcurso de esta. Segundo, la revolución debe tener objetivos claros, y que apunten a volver a establecer un Estado de Derecho, es decir que después de la revolución, debe haber un retorno de la democracia, como ya dijimos la revolución trae consigo costos humanos, y costos económicos, una revolución eterna no tendría sentido, ya que la anarquía momentánea que genera esta revolución, es peor que la antigua democracia, en la cual la clase política dirigente buscaba su bien individual. por esto es que la revolución solo debe ser la "quema" del madero podrido, para que después se reemplace por un nuevo madero, es decir la revolución debe ser el medio por el cual eliminar la democracia corrompida, para que así después sea reemplazada por una democracia limpia y verdadera, con una nueva constitución, y con garantización de los derechos mínimos para que una democracia sea bien sostenida, los cuales son educación, salud y previsión, además de otras garantías que el Estado debería proporcionar en parte, para que las clases sociales tengan igualdad de oportunidades. Una revolución verdadera, motivada por nuestra hipótesis, debería tener estos costos y ganancias.

Después de todo este análisis algunos podrían pensar que la revolución podría hacer que Chile obtenga las ganancias anteriormente mencionadas, sin embargo los costos de la revolución los hace cavilar y decir que prefieren vivir en la actual democracia, y esperar a que de a poco los políticos vayan satisfaciendo el bien común, y aunque la hipótesis fuera cierta, el actual Chile no es tan malo como para sufrir los costos de una revolución... es verdad, puede ser que usted señor lector no vea la urgencia de una revolución ¿pero se ha puesto a pensar que usted está leyendo esto desde un computador con Internet? ¿Se ha puesto ha pensar de que si bien usted puede esperar, hay gente que no puede esperar!!?? usted quizás diga, la revolución traería de costo vidas, lo cual no justifica las ganancias que esta podría generar... ¿y no se ha puesto a pensar cuantas vidas se han perdido en estos 16 años de institucionalidad podrida, donde cuando me refiero a vidas perdidas, no me refiero a muertes. Sino a gente que a entrado en una miseria de la cual ya no puede salir, gente que ha perdido su vida, ha causa de la permanente exclusión que genera está democracia, donde el que tiene dinero surge. Pensemos en los ejemplos históricos de los países europeos, los cuales han sufrido mucho, han tenido muchísimas revoluciones, muchos "borrones y cuentas nuevas" y sin embargo hoy en día son países donde no existe la pobreza, donde existen las garantías mínimas que hacen a una democracia estable y limpia, donde un obrero, ha obtenido una educación de primer nivel, y sabe lo que vale su trabajo.

Al escribir todo esto, no les quiero obligar a pensar de ninguna forma, solo quiero que ustedes ponderen, ustedes comprueben si es que la hipótesis: "la clase política dirigente está en el poder por su bien individual y no por el bien común". Es cierta o no. Si no fuera cierta, por favor participen y defiendan la actual democracia, sean consecuentes en sus actos y tengan confianza en que los dirigentes del país hacen lo más que pueden para que en Chile todos tengan las mismas oportunidades. Pero si fuera cierta, después de todo lo que hemos analizado y todas las conclusiones que nos ha dejado el ver las cosas con ojos humanos. Solo tienen que responder una pregunta, con la cual deben ser consecuentes y responsables en su respuesta: ¿Qué prefieren, revolución o eterna agonía?